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El verdadero motivo por el que tu estómago sufre en Navidad (y cómo evitarlo), según un gastroenterólogo

El especialista Alexis Idrovo, del Hospital Viamed Fuensanta, desmonta mitos y ofrece claves concretas para sobrevivir a los excesos sin renunciar al placer navideño

Alexis Idrovo, especialista en Aparato Digestivo, alerta sobre los errores más comunes que dañan la salud gastrointestinal durante las fiestas navideñas.

Alexis Idrovo, especialista en Aparato Digestivo, alerta sobre los errores más comunes que dañan la salud gastrointestinal durante las fiestas navideñas.VIAMED SANTA ELENA

Patricia de la Torre
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Con la llegada de la Navidad, no solo se encienden luces y se abren regalos: también se disparan las visitas al especialista en aparato digestivo. Alexis Idrovo, gastroenterólogo del Hospital Viamed Fuensanta, lo confirma sin rodeos: "En Navidad aumentan significativamente las consultas por dispepsia, reflujo, distensión abdominal, diarreas e intoxicaciones alimentarias leves."

No se trata de una reacción exagerada del cuerpo, sino de una tormenta digestiva anunciada. "La combinación de comidas copiosas, alcohol, azúcar, estrés y horarios irregulares afecta la motilidad gastrointestinal y aumenta la secreción de ácido gástrico", explica Idrovo.

Navidad y digestión: la trampa de los excesos, según Alexis Idrovo

Lo más dañino no es un solo plato, sino el combo completo. "Cenas con varios tiempos, más alcohol y postres procesados generan distensión, reflujo y diarrea", detalla el especialista. Las grasas ralentizan el vaciamiento gástrico, el alcohol relaja el esfínter esofágico y los azúcares fermentan. Resultado: un sistema digestivo saturado.

También influye el horario tardío de las comidas y la falta de movimiento posterior. "Acostarse inmediatamente después de cenar es un error común que agrava los síntomas", advierte.

Cómo proteger tu estómago antes, durante y después de una comida navideña

"No hay que llegar con hambre feroz a la cena", señala Idrovo. El ayuno prolongado antes de la comida festiva es una trampa porque aumenta la ansiedad y la ingesta descontrolada. Lo ideal es mantener una dieta ligera y rica en proteínas y verduras durante el día.

Durante la cena, el especialista propone un cambio de estrategia: "Empieza por proteínas magras y verduras, mastica despacio y deja las grasas y los dulces para el final". Además, recomienda limitar el alcohol y evitar repetir por compromiso social.

Y después, el movimiento es clave: "Caminar entre 10 y 15 minutos favorece el vaciamiento gástrico". Nada de acostarse enseguida. Tampoco recurrir a remedios extremos. "Las dietas detox no tienen base científica. El hígado y los riñones ya hacen ese trabajo", afirma.

La solución simple (y científica) tras una comilona navideña

¿Te excediste? "Infusiones suaves, movimiento ligero y comidas livianas las próximas 24 horas", resume el doctor. Nada de alcohol, fritos, chocolate o acostarte con el estómago lleno. La simeticona ayuda contra la distensión, y los antiácidos alivian la acidez.

En personas con condiciones crónicas como gastritis, colon irritable o intolerancias, las precauciones deben ser mayores. "Evitar frituras, salsas pesadas y alcohol es fundamental, igual que respetar la medicación habitual", recuerda Idrovo.

Disfrutar con moderación: la mejor medicina navideña

Idrovo lo resume con claridad: "No se trata de prohibir, sino de moderar". Regular los horarios, controlar las porciones y mantenerse hidratado son los pilares de unas fiestas saludables.

"No hay que renunciar al placer, pero sí tener conciencia. La Navidad va más de vínculos que de calorías", concluye el experto. Y en ese equilibrio está el secreto: disfrutar sin que tu estómago lo pague.

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