INNOVACIÓN
Investigadores del CSIC y la Universidad de Sevilla crean un dispositivo híbrido que genera electricidad con sol y lluvia.
El innovador sistema integra tecnología fotovoltaica con un mecanismo capaz de aprovechar la energía cinética de las gotas de lluvia, lo que permite producir electricidad de manera más eficiente y sostenible, incluso en condiciones meteorológicas adversas, y avanzar hacia un modelo energético más resiliente y autosuficiente.

(Foto de ARCHIVO) Un dispositivo genera electricidad a partir del sol y la lluvia de forma simultánea. REMITIDA / HANDOUT por UNIVERSIDAD DE SEVILLA Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 18/2/2026
Un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Sevilla, ha desarrollado y patentado un innovador dispositivo híbrido capaz de captar energía eléctrica tanto de la radiación solar como del impacto de las gotas de lluvia de manera simultánea.
El avance, anunciado recientemente y publicado en fuentes científicas y del CSIC, se centra en una lámina ultrafina de aproximadamente 100 nanómetros depositada mediante técnicas de plasma sobre celdas solares de perovskita de haluro. Estas celdas, que destacan por su alta eficiencia y reducido coste de producción en comparación con el silicio convencional, han enfrentado históricamente problemas de inestabilidad y degradación acelerada ante la humedad y condiciones ambientales extremas.
Tecnología híbrida frente a los desafíos climáticos
La lámina multifuncional cumple tres roles principales: actúa como encapsulante protector que mejora la estabilidad química y la durabilidad de las perovskitas frente a ciclos de humedad y temperatura; optimiza la absorción óptica de la luz solar; y, mediante una superficie triboeléctrica, convierte la energía cinética de las gotas de lluvia en electricidad a través de nanogeneradores triboeléctricos (TENG).
Los ensayos realizados demuestran que el sistema genera hasta 110 voltios con el impacto de una sola gota de agua, un nivel de tensión suficiente para alimentar dispositivos electrónicos de bajo consumo, como sensores IoT, circuitos de LEDs o pequeños aparatos portátiles, incluso de forma continua en entornos húmedos o tras inmersión prolongada.
La investigadora del ICMS Carmen López-Santos explica que “este trabajo propone una solución avanzada que combina la tecnología fotovoltaica de celdas solares de perovskita con nanogeneradores triboeléctricos en configuración de lámina delgada, demostrando la viabilidad de implementar ambos sistemas de captación energética de forma integrada”.
Por su parte, el investigador Fernando Núñez-Gálvez resalta el potencial de los recubrimientos de plasma como solución multifuncional para proteger dispositivos energéticos sensibles y recolectar energía de múltiples fuentes ambientales, consolidando el concepto de paneles híbridos sol-lluvia —denominados rain panels— como una alternativa sostenible.
Aplicaciones clave para el Internet de las Cosas
Este desarrollo resulta especialmente relevante para aplicaciones en el Internet de las Cosas (IoT), donde la autonomía energética sin baterías convencionales es crítica: sensores ambientales (humedad, contaminación, lluvia), monitorización estructural de infraestructuras (puentes, edificios), estaciones meteorológicas, agricultura de precisión, alumbrado auxiliar en ciudades inteligentes o sistemas distribuidos en zonas remotas y entornos extremos, como estaciones marinas.
El proyecto se enmarca en iniciativas financiadas por el Consejo Europeo de Investigación (ERC Starting Grant), como 3DScavengers, y fondos Next Generation, como Drop Ener, que han impulsado el avance en nanogeneradores triboeléctricos protegidos. Los resultados, detallados en publicaciones científicas recientes, abren vías para sistemas electrónicos autónomos, robustos y adaptados a condiciones climáticas variables, contribuyendo a una mayor resiliencia en la generación de energía renovable distribuida.