Desde la bahía de Portmán
Sí se puede: proyectos complejos de restauración medioambiental donde se cumple el artículo 45
Los casos del embalse de Flix (Tarragona), la Ría de O Burgo (la Coruña) o Puerto Mayor (La Manga, Murcia) demuestran que cuando existe una voluntad política real y se asignan los recursos necesarios la descontaminación es posible. Tres vía crucis medioambientales con final feliz, que prueban que es posible limpiar los vertidos incluso en casos de gran complejidad.

Puerto Mayor, La Manga.
La Constitución Española establece en su artículo 45 una serie de derechos y deberes relacionados con el medio ambiente. En primer lugar establece que “todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo”; Especifica asimismo que “los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente”; y finalmente estipula que “para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado".
Portmán, el pueblo que ha sufrido el mayor atentado ecológico en el Mediterráneo mantiene una lucha con el MITECO desde hace 35 años para defender su derecho a la reparación del daño causado por la explotación minera y a la recuperación de su puerto y su bahía.
El embalse de Flix
Durante más de un siglo la empresa química Ercros produjo más de un millón de toneladas de lodos tóxicos en uno de los márgenes del pantano de Flix, en Tarragona. Tras casi dos décadas de protesta se procedió a la desintoxicación y recuperación de esta zona de gran valor ecológico.
La descontaminación del pantano de Flix presentaba múltiples desafíos a los que ninguna operación de limpieza se había enfrentado antes. No sólo se trataba de dragar a la superficie una gran cantidad de residuos (800.000 m3 de lodos contaminados en total) sino que se tenía que verificar, todo el proceso de extracción para garantizar el estado de salud del río Ebro y los suministros de agua de boca y acequia. Debido a esta particularidad, la empresa pública Tragsa tuvo que instalar hasta 2000 tablestacas - elementos para confinar el sector del embalse contaminado por la industria química – para realizar la obra de limpieza con total seguridad.
La pesadilla medioambiental de Flix terminó en 2023. El municipio cerró una etapa de 120 años de industria química y pudo recuperar la imagen ya casi olvidada de un pantano limpio. El alcalde Francesc Barbero valoraba "la culminación de una lucha" de casi dos décadas y defendía que la actuación tenía que ser “un ejemplo” por el hecho que se apostó por invertir mucho dinero (165 millones de €) “en hacer cosas bien hechas medioambientalmente”, y que eso es posible “si hay voluntad y persistencia”.
La Ría de O Burgo
El dragado ambiental de la ría de O Burgo se inició en 2021, 40 años después de que los mariscadores iniciaran la reclamación de la limpieza de los lodos tóxicos provenientes de aguas residuales y de residuos industriales - principalmente, de la desaparecida fábrica de fertilizantes CROSS - que destruyeron la biodiversidad y obligaron a cerrar la zona de marisqueo. En total, ha sido necesario dragar más de 662.488 metros cúbicos de la ría para poder recuperar este espacio marino.
Teresa Ribera - ministra de Transición Ecológica en 2021 - destacaba el proyecto de regeneración ambiental de la ría de O Burgo como un emblema en la conservación de los espacios del litoral: “es el mayor proyecto de descontaminación integral de una franja costera” y señaló la intervención integral en O Burgo como un buen ejemplo de las prioridades del Ministerio en la protección, conservación y recuperación de los espacios públicos en la costa.
Puerto Mayor en La Manga
Hace solo unas semanas el Ministerio para la Transición Ecológica anunciaba la adjudicación de las obras para desmantelar las instalaciones de Puerto Mayor - una obra inacabada para construir un puerto deportivo en el frente mediterráneo de La Manga- que lleva paralizada desde el año 2005. Este proyecto supone la restauración de casi un millón de metros cuadrados (97,72 hectáreas) del espacio marítimo-costero de La Manga y, el propio MITECO, lo ha calificado como “uno de los proyectos de recuperación ambiental más emblemáticos en el mar Mediterráneo”. Está previsto que en 2008 finalicen las obras que incluyen el desmantelamiento de más de 2.500 metros de tablestacas (de acero), la demolición de una zona del espigón o la retirada del dique (de levante). En paralelo se extraerán unos 100.000 metros cúbicos de gravas, piedras y arena.
En esta actuación reside el elemento curioso de este proyecto: una parte sustancial de los elementos a retirar son suelos contaminados con metales pesados - 44.716,37 metros cúbicos - que contienen plomo y arsénico. Estos son los mismos contaminantes que tienen los residuos mineros de Portmán, que el MITECO declara que no se pueden mover por el riesgo que supondría para la salud. Esto no se trata de una coincidencia. La realidad es que la promotora que comenzó la construcción de Puerto Mayor (en el año 1975) utilizó como material de relleno para asentar los terrenos y ganar espacio al mar los desechos de explotaciones mineras cercanas. De hecho, los materiales provienen de la Sierra Minera de Cartagena – La Unión, exactamente el mismo origen de los estériles mineros de la bahía de Portman, que el pueblo lleva reclamando que se retiren de su bahía desde hace 35 años.
Son muchos los precedentes de auténticos calvarios medioambientales donde finalmente se consigue revertir el daño, cumpliendo con el artículo 45 de La Constitución. Como bien decía el alcalde de Flix es una cuestión de voluntad y persistencia.