ESdiario


Este es el pequeño pueblo del sur de Cáceres que ha conquistado a la Guía Michelin

Destino 'secreto' entre Madrid y Lisboa que basa su propuesta en la caza y una cosecha de temporada, motivos por los que los expertos de la Guía Michelin se han fijado en este municipio de Cáceres

Este restaurante ha puesto a esta localidad extremeña en el mapa 'gastro' español

Este restaurante ha puesto a esta localidad extremeña en el mapa 'gastro' español TUPÍO

Silvia S. Jiménez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En plena comarca de las Vegas Altas del Guadiana, hay un pueblo de Extremadura que se ha granjeado la atención de los expertos gastro, y más recientemente, entrando en la Guía Repsol y, más recientemente, con una mención en la Guía Michelin. Conocida con el sobrenombre de “la capital europea del tomate”, el pueblo extremeño de Miajadas alberga tradición agrícola, de donde nace su gastronomía con identidad y ahora también una nueva propuesta perfecta para ser descubierta en una visita de día o escapada de fin de semana. 

Tupío: el secreto mejor guardado de Miajadas

Inaugurado en octubre de 2024, Tupío es un proyecto gastronómico liderado por el chef Guti Moreno junto a un equipo especializado que apuesta por una cocina basada en la caza, el producto de temporada (procedente en parte de su propio huerto) y  el cuidado de los fondos, combinando tradición extremeña con creatividad contemporánea. 

En muy poco tiempo se ha consolidado como un referente emergente, logrando reconocimientos como un Sol Repsol a los cuatro meses de abrir, el premio Mantel Blanco 2025 a la mejor carta de vinos de Extremadura, recomendación en la Guía Michelin 2026 y diversos galardones regionales, además de situarse entre los mejores restaurantes de la comunidad según la Guía Macarfi

Inmerso ahora en su quinta temporada, Tupío saborea el éxito cosechado en Madrid (tras su paso por el Mercado de Vallehermoso), donde el establecimiento presentó, durante dos jornadas, alguno de sus platos estrella a los asistentes, como la molleja de cerdo ibérico sobre crema de espina roja (de su propio huerto) y caviar, el chipirón a la brasa relleno de cresta de gallo y chorizo de ciervo o el pichón en tres cocciones.

Su propuesta gastronómica se completa con un acogedor espacio en plena naturaleza, dentro de Finca la Desa, donde saborear aún más esta experiencia que sitúa a Miajadas en el mapa gastronómico nacional, con una visión actual y abierta pero sin raíces culinarias.

El jefe de sala y sumiller, Mario Fernández, junto al chef de Tupío, Guti Moreno.

El jefe de sala y sumiller, Mario Fernández, junto al chef de Tupío, Guti Moreno.TUPÍO

Qué ver en una visita de día o fin de semana a Miajadas

Dedicar una mañana a perderse sin rumbo por sus calles es, en sí mismo, el plan, porque en destinos como este, el lujo es precisamente contar con tiempo. De hecho, lo primero que sorprende al llegar es el vínculo de Miajadas con el campo como conexión y medio de vida; desde sus cultivos de tomate, que tiñen el entorno de rojo intenso su paisaje en verano, a su ruta gastronómica, este enclave extremeño presume de producto de temporada y gastronomía de proximidad. Por eso, es una muy buena idea pasear por las inmediaciones rurales o incluso visitar cooperativas (cuando es posible) para conocer una experiencia distinta y más consciente de su género. 

No obstante, su centro tiene tanto encanto como sus propuestas culinarias. Comenzando por su Plaza de España, llena de terrazas, vecinos conversando y un ritmo tranquilo tan magnético como pintoresco. Además, su Iglesia de Santiago Apóstol (del s. XIV) añade el contrapunto histórico con su arquitectura sobria y elegante, que mezcla el barroco predominante con algunos vestigios de la Edad Media. Su bella torre cuadrada del s. XVI y sus detalles de mampostería y sillares bien valen una vuelta a la manzana.

Vista de la localidad de Miajadas

Vista de la localidad de MiajadasAyto. de Miajadas

Un entorno para la desconexión

El resto del entorno de Mijares también invita a bajar revoluciones en la naturaleza, con opciones de rutas sencillas como Las Vegas Altas del Guadiana (ideales para caminar o pedalear sin prisas), entre horizontes abiertos y luz cambiante; el río Ruecas (y la zona de Palazuelo) es perfecto para paseos tranquilos o rutas suaves, con la Vía Verde acompañando el recorrido, y el cercano Embalse de Orellana (una de las pocas “playas de interior” de la región) es ideal si buscas desconexión y un buen baño con la llegada del calor.

Así, practicar el slow travel, de la mano de una gastronomía consciente y de proximidadtiene más sentido que nunca. 

tracking