23 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los vídeos que analizaba el CNI, clave para la libertad de los periodistas

Los periodistas españoles descienden del avión que les ha llevado a España. Abajo, la vicepresidenta.

Los periodistas españoles descienden del avión que les ha llevado a España. Abajo, la vicepresidenta.

El Centro Nacional de inteligencia transmitía calma a las altas instancias del Gobierno español. Nuestros "espías" tuvieron siempre perfectamente localizados a los tres secuestrados.

Los servicios centrales, las unidades operativas y los analistas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), los llamados "espías" españoles transmitieron calma desde el primer minuto en el que se hicieron con el peso de las investigaciones -y contactos oficiosos- tras el secuestro en Siria de los tres periodistas españoles el pasado 10 de julio. Según ha podido saber ESdiario de fuentes conocedoras del caso, además del trabajo de campo de los agentes (en colaboración también con las Diplomacias españolas, turcas y sirias), los vídeos que como "prueba de vida" recibían las autoridades españolas fueron la clave para la alegre resolución del secuestro más largo protagonizado en la prensa española. Los secuestradores se han sentido "vigilados" en todo momento "y eso ha forzado finalmente su liberación", explican a ESdiario las mismas fuentes. 

El CNI transmitía "tranquilidad" a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría -por cierto su Gabinete ha estado en permanente contacto con las familias de ahí los calurosos abrazos vividos esta mañana entre Soraya, los familiares y los propios liberados- que a su vez hacía lo propio al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y al resto del Ejecutivo. Lo analistas del CNI supieron en todo momento el paradero de Antonio Pampliega, José Manuel López y Ángel Sastre, durante los casi 10 meses que estuvieron secuestrados por el Frente Al Nusra, la filial de Al Qaeda en ese país, y durante todo ese tiempo recibieron un buen trato. 

El CNI les ha tenido localizados en todo momento, a pesar de que sus captores los han ido moviendo de un sitio a otro. En la primera fase del cautiverio, permanecieron los tres juntos en una casa en los alrededores de Alepo, si bien a partir del tercer mes a Pampliega lo separaron de sus compañeros. En otra ocasión, cuando su liberación parecía cercana allá por principios de año, estuvieron un tiempo en una zona cercana a la frontera con Turquía que controla el Frente Al Nusra. Pero su puesta en libertad aún iba a tardar. No obstante, la mayor parte del tiempo estuvieron en las cercanías de Alepo.

El CNI ha tenido localizado a los periodistas desde el primer día. Su pericia ha sido clave para la liberación de los periodistas

Cuando los servicios secretos no podían comprobar directamente el estado de los españoles, exigían a los captores lo que se denomina pruebas de vida, es decir, garantías de que los rehenes estaban vivos. Estas pruebas de vida han consistido en preguntas formuladas por amigos o familiares de los periodistas cuya respuesta solo podían contestar correctamente los rehenes, han informado también a Europa Press fuentes que han seguido de cerca su caso. 

Otras veces, la prueba de vida ha sido un vídeo en el que los rehenes decían su nombre y la fecha del día en que se habían grabado las imágenes. Por lo general, presentaban un aspecto limpio y saludable, si acaso alguno de ellos más delgado.

Comenta esta noticia
Update CMP