Casado y Arrimadas bajo el árbol de Gernika

Es tiempo para que Cs se libere de prejuicios, y comprenda que recuperar el derecho civil valenciano supone ante todo recuperar el derecho civil español

La foto de estas atípicas elecciones al parlamento vasco es la de Casado, Iturgaiz y Arrimadas bajo el árbol de Gernika, acto el organizado por la coalición PP+Cs cargado de simbolismo. Foralismo es constitucionalismo y añado españolidad. Citando a Garcia de Cortazar el “fuerismo” es, sin ninguna duda, una singularidad española como consecuencia de la historia de una de las naciones más antiguas de Europa.

Pero ante todo el fuero es acuerdo. No en vano la etimología del término es la raíz latina foedus que designaba un tratado solemne, como el del convenio de Oñate que puso fin a la primera de las guerras carlistas representada en el abrazo entre Espartero y Maroto amparado en la idea de paz por fueros.

O del pacto económico de  Cánovas,  que Onaindia sintetiza con la frase concierto por soberanía, que posibilitó la restauración y la estabilidad nacional que supuso que España pusiera fin a una dinámica de constante ruido de sables y derramamiento de sangre.

O más cercano en el tiempo el de la Constitución de 1978 que, inspirada en el precedente del estado integral regional de la de 1931, alcanzó una solución territorial basada en el desarrollo institucional amparado en una legislación constitutiva propia de cada autonomía integrada en lo que el profesor Martínez Sospedra denominó como bloque de constitucionalidad.

El Gernikako Arbola, al que cantó Iparaguirre, representa los fueros de vizcaínos y por extensión los de los vascos, pero también sin duda el del conjunto de la foralidad de los pueblos de España y así lo acredita sin duda que fuera lugar señalado como tal por los tradicionalistas.

Un roble que contiene el espíritu de la preservación de unas leyes viejas, las que juraban respetar los reyes, y que en palabras de Casado “gracias al consenso de los españoles hace cuarenta años convertimos en leyes nuevas”.

Una afirmación que se adecua perfectamente al principio de supletoriedad del derecho común que ya preveía el código civil en 1889 y el principio de conexión histórica que articula la carta magna para el desarrollo de la legislación civil foral.

Ciudadanos asume la foralidad vasca tal como hizo con la navarra al formar parte de la coalición navarra suma o con el desarrollo del derecho civil propio en parlamentos donde tiene representación como el catalán, aragonés o balear, en un acto de madurez política y de compresión del postulado de que España, para ser España, debe parecerse a sí misma.

No se puede entender que la formación naranja siga estando en contra del consenso estatutario y constitucional que existe en la Comunitat Valenciana para la reintegración del derecho civil foral valenciano, que permita la producción de leyes modernas en materia de sucesiones y familia útiles para la mejora de la vida de las personas en sus relaciones privadas.

El furs, la foralidad valencian,a es una seña de indentidad, privativa, originaria y fundacional del Reino. No en vano fue el primer lugar de España donde hubo derecho civil propio. Es un rasgo distintivo y singular como lo es a los navarros régimen foral. Es tiempo para que Cs se libere de prejuicios, y comprenda que recuperar el derecho civil valenciano supone ante todo recuperar el derecho civil español en toda su configuración constitucional: la del derecho común, foral y especial.  

*Juristes Valencians

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