169 millones para blindar Castilla y León ante la crisis por la guerra en Irán: ayudas a empresas, campo y transporte
La Junta de Castilla y León ha aprobado un ambicioso paquete de 28 medidas para hacer frente al impacto económico derivado de la guerra en Oriente Medio, con especial atención al encarecimiento energético. La iniciativa moviliza 169,3 millones de euros, que alcanzan los 286,7 millones al sumar el efecto de las rebajas fiscales estatales.

Tractor en el campo (Foto de archivo)
La Junta de Castilla y León ha decidido anticiparse al impacto económico de la guerra en Oriente Medio con un paquete de medidas contundente, diseñado para amortiguar el golpe sobre empresas, familias y servicios públicos en un contexto marcado por la incertidumbre energética. El Consejo de Gobierno ha dado luz verde a 28 medidas —25 autonómicas— que movilizan 169,3 millones de euros. Si se suma el impacto de las rebajas fiscales impulsadas por el Gobierno central, el efecto total asciende a 286,7 millones en la Comunidad.
El consejero de Economía y Hacienda en funciones, Carlos Fernández Carriedo, ha subrayado que se trata de un “primer paquete” abierto a ampliaciones, diseñado tras escuchar directamente a sectores clave como la industria, el campo o el transporte. Todo ello, además, con respaldo financiero suficiente pese a la situación de gobierno en funciones, apoyado en el bajo nivel de endeudamiento de la Comunidad, el menor en relación al PIB en más de una década.
El núcleo del plan está en el apoyo directo al tejido empresarial. La Junta destina 113 millones de euros para paliar el aumento de los costes energéticos, con líneas específicas que incluyen:
- Ayudas de hasta 750.000 euros para adaptación a la subida de costes
- Financiación de hasta 500.000 euros para internacionalización de pymes
- Impulso al autoconsumo en empresas exportadoras
- Refuerzo del Fondo de Internacionalización
- Flexibilización de condiciones en proyectos industriales
Apoyo al campo y al empleo
El sector agrario también recibe respaldo con un incremento de 6,4 millones en el instrumento financiero del Plan Estratégico de la PAC y una mejora significativa en los seguros agrarios para jóvenes agricultores, cuya bonificación sube del 10% al 25%.
En paralelo, se destinan 7 millones de euros a programas de empleo centrados en:
- Cualificación en sectores estratégicos
- Contratación de talento joven
- Incentivos al empleo en sectores afectados
- Transporte y familias, también en el foco
El transporte público se refuerza con 5 millones de euros para ampliar rutas del Buscyl y compensar el encarecimiento del combustible. La medida responde a un aumento notable de la demanda: un 23% más de viajeros entre enero y marzo. Además, se habilita una partida de un millón de euros para bonos de urgencia social dirigidos a familias vulnerables.
Otro de los pilares del plan es la eficiencia energética, con 33,3 millones de euros destinados a:
- Ahorro energético en empresas y edificios
- Impulso a la biomasa
- Construcción sostenible con madera
- Nuevas redes de calor, con conexión gratuita para comunidades
- Garantía de servicios públicos
La Junta también reserva 10 millones de euros para asegurar el funcionamiento de los servicios públicos frente al aumento de costes, incluyendo ajustes en la contratación administrativa y la reprogramación de fondos europeos.
A este paquete se suma el efecto de las medidas fiscales estatales, que suponen una reducción de ingresos de 191,2 millones hasta junio de 2026, de los cuales 117,4 millones corresponden a Castilla y León. Entre ellas destacan:
- Bajada del impuesto sobre la electricidad del 5,1% al 0,5%
- Reducción del IVA del 21% al 10% en electricidad e hidrocarburos
- Rebaja del impuesto sobre hidrocarburos
- Un plan con continuidad
El Ejecutivo autonómico deja claro que algunas medidas podrían consolidarse, especialmente en transporte, mientras que el resto se adaptará a la evolución del contexto internacional.