Mañueco exige a su nuevo Gobierno “entrega absoluta” y promete un equipo compacto para Castilla y León
El presidente de la Junta pide a vicepresidentes y consejeros rigor, cercanía y eficacia para abrir una legislatura centrada en empleo, servicios públicos y oportunidades

Valladolid. 150626. Toma de posesión del gobierno autonómico de Castilla y León. Europa Press/CLAUDIA ALBA.
Alfonso Fernández Mañueco ha querido marcar desde el primer minuto el tono de la nueva etapa política en Castilla y León. El presidente de la Junta ha presidido este lunes el acto de toma de posesión de los vicepresidentes y consejeros del Gobierno autonómico para la XII Legislatura con un mensaje nítido: el nuevo Ejecutivo deberá trabajar como un equipo compacto, unido y volcado en los problemas reales de los castellanos y leoneses.
El Gobierno nace del acuerdo entre dos fuerzas políticas distintas, PP y Vox, pero Mañueco ha insistido en que esa pluralidad no puede traducirse en compartimentos estancos ni en agendas separadas. Al contrario, el jefe del Ejecutivo autonómico ha defendido que la Junta debe funcionar como una sola maquinaria al servicio de la Comunidad, con estabilidad, cohesión y sentido de responsabilidad.
“Estabilidad, progreso y futuro”
Durante su intervención, Mañueco subrayó que el nuevo Gobierno debe ser, por encima de todo, un instrumento útil para las personas de Castilla y León. No un reparto de cargos ni una suma de siglas, sino un proyecto común para los próximos cuatro años.
El presidente autonómico recordó a los nuevos integrantes del Ejecutivo que asumen una responsabilidad especialmente exigente y que su obligación será actuar con rigor, ejemplaridad, sentido común y vocación permanente de mejora. En esa línea, les pidió compromiso personal, gestión eficaz y una “entrega absoluta” a los castellanos y leoneses.
El mensaje fue también una advertencia contra la comodidad del despacho. Mañueco reclamó a sus consejeros que estén “a pie de calle”, en contacto directo con las nueve provincias y con los problemas cotidianos de ciudadanos, empresas, familias, agricultores, ganaderos, jóvenes y mayores.
Un contrato con los ciudadanos
El presidente de la Junta presentó el programa de Gobierno como un verdadero contrato de legislatura con la sociedad castellana y leonesa. Un acuerdo, dijo, que no puede quedarse en una declaración de intenciones, sino que debe traducirse en hechos, medidas y resultados.
Por eso, Mañueco reclamó diligencia, transparencia y capacidad de ejecución para cumplir los compromisos adquiridos. El nuevo Ejecutivo tendrá por delante el reto de impulsar el crecimiento económico, reforzar el empleo, consolidar la prosperidad social y afianzar unos servicios públicos de calidad.
La sanidad, la educación, los servicios sociales, la atención al mundo rural y la modernización de la Comunidad aparecen como algunos de los ejes de una legislatura en la que la Junta quiere proyectar una imagen de estabilidad frente a la incertidumbre política nacional.
Cercanía frente a burocracia
Mañueco quiso dejar claro que la acción de Gobierno no puede limitarse a Valladolid ni encerrarse en la sede de la Presidencia. Castilla y León, por su extensión, dispersión territorial y realidad demográfica, exige una política pegada al terreno.
De ahí su insistencia en que cada consejería mire de frente a las necesidades de cada provincia. La Junta, defendió, debe estar cerca del vecino de un pequeño municipio tanto como del empresario que quiere invertir, del joven que busca oportunidades o de la familia que necesita servicios públicos sólidos.
El nuevo Gobierno autonómico queda configurado con dos vicepresidencias y once departamentos, en una estructura con la que Mañueco aspira a abrir una etapa de gestión, estabilidad y transformación.
Una legislatura decisiva
El presidente cerró el acto deseando éxito y acierto a los nuevos miembros del Ejecutivo, pero también recordándoles que su suerte política estará ligada al bienestar de Castilla y León. El objetivo, resumió, es avanzar hacia una Comunidad más moderna, más próspera y con más oportunidades para todos.
Mañueco arranca así una nueva legislatura con un mensaje de unidad interna y exigencia externa: menos ruido, más gestión y un Gobierno obligado a demostrar desde el primer día que el acuerdo que lo sostiene sirve para mejorar la vida de los castellanos y leoneses.