Lo filtra Moncloa: juicio contra Zarzuela por acoso laboral que afecta a Doña Sofía
Una denuncia que afecta a Palacio, filtrada por un digital sanchista, sacude a la Corona. Pedro Sánchez aprovecha el caso para golpear la imagen del Rey Felipe VI en plena guerra con la monarquía.

El Rey Felipe y la Reina Sofía, en La Zarzuela este pasado julio.
El silencio de Patrimonio Nacional frente a la denuncia de una empleada de la Zarzuela no es lo único que llama la atención en este caso. La noticia, publicada por eldiario.es, ha generado un ruido que daña inevitablemente la reputación de la Casa del Rey. Y ahí aparece un detalle clave: el digital dirigido por Ignacio Escolar es uno de los principales altavoces mediáticos del sanchismo, un miembro destacado de ese equipo de opinión sincronizada que protege y ataca en función de las necesidades de La Moncloa. La filtración, por tanto, no es casual. Se enmarca en la guerra soterrada —y en ocasiones, ya abierta— entre el presidente Pedro Sánchez y la Zarzuela, que en ESdiario hemos documentado con detalle en los últimos meses.
La información describe un juicio inédito contra la Casa del Rey. La demandante, trabajadora de limpieza en el anexo donde reside la Reina Emérita Doña Sofía, asegura haber sufrido acoso laboral por parte de una superior. Con 55 años y tras más de tres décadas al servicio de Patrimonio Nacional, denuncia un hostigamiento continuado desde que se le reconociera, en 2022, una discapacidad física del 33% a raíz de un accidente laboral y varias operaciones.
El proceso judicial, celebrado en el Juzgado de lo Social nº 51 de Madrid, ha quedado visto para sentencia. La empleada reclama una indemnización cercana a los 83.000 euros, mientras que la Abogacía del Estado, en nombre de Patrimonio y la Casa del Rey, ha negado los hechos y pedido la desestimación.
Los testimonios fueron contradictorios: compañeras de limpieza y representantes sindicales avalaron la versión de la denunciante, mientras que la gobernanta de Palacio y la delegada de Patrimonio en El Pardo, Amaya Herrero, defendieron lo contrario. El incidente que centró buena parte del debate ocurrió en las perreras de Zarzuela, en febrero. Patrimonio lo despachó como un hecho “aislado”, pero la denunciante sostiene que forma parte de un patrón de menosprecio, marginación y falta de adaptación de su puesto a su discapacidad.
Más allá de lo que dicte el juez, lo significativo es el marco en el que estalla el caso. Zarzuela mantiene silencio institucional, pero la maquinaria mediática afín al Gobierno se ha encargado de darle máxima visibilidad, en un momento especialmente delicado para el Rey Felipe VI. La operación parece diseñada para erosionar la imagen de la Corona y subrayar las grietas internas de una institución a la que Moncloa nunca ha dejado de mirar con recelo.
En plena batalla por el relato, el eco de esta denuncia trasciende lo laboral. La filtración en el diario sanchista, se convierte en un nuevo episodio del pulso político entre el poder presidencial y la Jefatura del Estado, con la reputación de la Monarquía como moneda de cambio.
Chismógrafo
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David Lozano