TVe
José Pablo López miente en sede parlamentaria para ‘salvar al soldado Sánchez’
El presidente de RTVE acude a la sesión mensual de control y adultera datos de audiencia para tratar de vender unos datos que son irreales y que pretenden esconder el fracaso más absoluto

El presidente de RTVE, Pablo López, en la Comisión Parlamentaria.
Además de la corrupción que asedia a su familia, a su partido y a su Gobierno, Pedro Sánchez tiene un grave problema con RTVE. Tras su asalto a la radio y la televisión pública, culminado con el nombramiento a dedo del ahora presidente José Pablo López, sus decisiones se miden por fracasos y el modelo televisivo que ha impuesto Sánchez se desmorona entre manipulación informativa (Silvia Intxaurrondo la ministra 23 y compañía), falta de credibilidad de sus Telediarios, desprestigio de espacios informativos y sonados fracasos de audiencia como el de David Broncano y La Revuelta (incapaces ya ni de hacer sombra a Pablo Motos y El Hormiguero de Antena 3) o la ya extinta Familia de la Tele, el Sálvame de La 1 que ha durado poco más de un mes.
Acorralados los dos presidentes, el de TVE y el del Gobierno, hasta por sus socios de Sumar con críticas en el Consejo de RTVE, a José Pablo López no le queda otra que tuitear mentiras para esconder su incapacidad, pero si el embuste y la falacia llegan a sede parlamentaria, eso ya es otra cuestión que se torna del todo inaceptable.
Y eso es exactamente lo que ha ocurrido en la comparecencia mensual de López ante la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, donde este pasado 26 de junio sacaba pecho “del crecimiento de los datos de audiencias de RTVE”, afirmando que La 1 cerrará el mes con el mejor junio de los últimos 13 años al margen de la Eurocopa del año pasado y para La 2 será su mejor junio de los últimos 15 años.
José Pablo López, sabía que esa última comparecencia del curso no era una sesión cualquiera. El ambiente, ya caldeado por las polémicas editoriales de la cadena pública, venía cargado de reproches cruzados entre sus socios de Sumar e importantes dudas sobre la gestión. Pero nada anticipaba la jugada más inquietante: una manipulación de cifras disfrazada de éxito, pronunciada —nada menos— que en sede parlamentaria.
López, con tono seguro, declaró que la cadena estaba recuperando su lugar perdido:
“Estamos reconstruyendo parte de la destrucción que se produjo durante los últimos diez, doce años [...] En junio lideramos la banda matinal con un 12,5%; en la tarde, un 9,5%, el mejor junio desde 2017; en prime time estamos en el 13,5%, mejor dato desde 2011. Y somos líderes en el target juvenil con un 13,2%; no liderábamos junio en ese segmento desde 1992”.
Manipulación y mentiras de José Pablo López
El discurso del presidente de RTVE suena brillante. Casi heroico. Pero hay un problema: no es cierto. Al menos no del modo que se pretende. Porque los datos, contrastados con los del año anterior, no sostienen la euforia de López.
En junio de 2023, sin ir más lejos, la cadena obtuvo un 12,7% de cuota mensual, frente al 10,8% de este año. Y eso, a pesar de que en 2024 RTVE ha contado con el respaldo de varias retransmisiones millonarias: los partidos de la UEFA Nations League y de la Selección sub-21, que han arrastrado a millones de espectadores frente al televisor.
La mentira, que le ha salido gratis de momento y peligrosamente eficaz, está en la forma de contar la historia. López y su equipo restan al dato de 2024 los efectos de la Eurocopa, con la Selección de España ganando el torneo, para sostener que el 12,7% del año pasado es, en realidad, un espejismo. Alegan que sin fútbol, la cifra habría sido menor. Y acto seguido, lo comparan con el 10,8% de este junio… sin aplicar el mismo criterio corrector. Es decir: al 2024 le quitan el fútbol; al 2025 se lo dejan.
Una manipulación técnica. Pero una manipulación, al fin y al cabo. Y lo que es más grave: pronunciada en el Congreso de los Diputados, en una comisión oficial, ante representantes públicos y bajo la protección formal de la institucionalidad.
No se trata solo de un desliz estadístico. Se trata de un relato adulterado, construido sobre datos sesgados y presentado como verdad absoluta. En RTVE, la televisión que pertenece a todos, la transparencia no debería ser una opción, sino una obligación. Porque cuando se falsean las cifras de audiencia, se falsea también la confianza de los ciudadanos.
Y en la España de Pedro Sánchez ya sabemos que el relato mata directamente al dato. Y en la TVE sanchista, y que dirige su pato patagónico, lo que realmente ‘mata’ es la audiencia que huye despavorida y espantada de los nuevos programas y de la obscena manipulación informativa de las Intxaurrondo, Jesús Cintora y los Javier Ruiz de guardia.