| 20 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Yolanda Díaz, Ione Belarra e Irene Montero
Yolanda Díaz, Ione Belarra e Irene Montero

El plan de Belarra y Montero para exprimir a Pedro Sánchez tras las vacaciones

Con la vista puesta en el nuevo curso, desde Podemos ya tienen claros los aspectos cruciales que tratará imponer desde el Gobierno de coalición.

| Andrea Jiménez España

Podemos ya perfila la agenda para el nuevo curso. Tras las vacaciones volverá a la carga con sus exigencias a Sánchez, que no distan mucho de las ya conocidas, pero con las que seguirá arreciando para conseguir imponer sus criterios en el seno del Gobierno de coalición. Los presupuestos, la derogación de la reforma laboral, la subida del SMI y la regularización de los precios del alquiler siguen siendo las distintas etapas de una hoja de ruta en la que los morados no se piensan detener.

De hecho, con la mirada puesta en los próximos Presupuestos Generales del Estado en los que Hacienda ya está trabajando, Podemos quiere dar su golpe de efecto, reduciendo el poder de Nadia Calviño y así imponer sus exigencias, convirtiéndose en abanderados de la llamada economía social y ganarle la batalla ideológica al PSOE, conscientes de su debilidad en las encuestas.

 Por ello, quieren aprovechar la negociación de las cuentas públicas para marcar el paso y ganarse a los votantes de izquierdas, a la vez que negocian a nivel interno con los socios del Congreso del 'Gobierno Frankenstein' y así transformarse en el instrumento necesario para que Sánchez siga en La Moncloa.

De esta manera, la reforma fiscal es algo acuciante para Podemos, que quiere una subida de impuestos, que pasa por un aumento del impuesto de sociedades al 15%, que ya estaba recogido en el acuerdo de gobierno que firmaron Sánchez e Iglesias. Sobre todo en un contexto en el que las grandes empresas, como el Ibex, recibirán "muchísimo dinero", según los morados, de los fondos europeos para la transformación de la economía y la "única vía" de que esa "ingente cantidad" llegue a la ciudadanía, es la reforma fiscal.

De hecho, para los morados, esta reforma es casi inaplazable y quieren que esté incluida en las nuevas cuentas públicas, sin demora, para hacer valer su posición ideológica y demostrar que, a pesar de la marcha de Iglesias, siguen teniendo un papel importante en el seno del Ejecutivo.

Igualmente, en el terreno impositivo, pelearán por la llamada armonización fiscal, y en un más que evidente ataque a las medidas tomadas por la Comunidad de Madrid, han insistido en la necesidad de establecer un mínimo fiscal no bonificable para los impuestos de sucesiones, donaciones y patrimonio, ya sea vía presupuestos o bien con una normativa especial.

La regulación del precio del alquiler

También la Ley de Vivienda es uno de los puntos fundamentales para Podemos. Una norma que lleva encallada meses, por culpa de otra línea roja de los morados, la regulación de los precios del alquiler. La ministra de Economía, Nadia Calviño, siempre ha sostenido que este no era un instrumento válido para lograr el objetivo de hacer más asequible el acceso a la vivienda, pero la formación se ha enrocado en este punto y no está dispuesta a ceder.

De hecho, siempre han insistido en que era algo que ya estaba rubricado desde que Sánchez llegó a Moncloa y era una medida a la que se había comprometido el PSOE, pero a día de hoy las discrepancias internas en el seno del Gobierno continuan, y el asunto permanece en el limbo.

Cambios laborales

También la derogación de la reforma laboral de Mariano Rajoy es otro de los puntos calientes que tensan la coalición, a lo que hay que añadir la propuesta de la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, relativa a reflexionar sobre reducir la jornada laboral diaria un par de horas para promover la conciliación y la corresponsabilidad de los progenitores en el cuidado de los hijos.

Junto a ello, en el terreno laboral, la subida del SMI  hasta el 60% del salario medio del país es "imprescindible" para la formación morada, y así lo ha reiterado hasta la saciedad la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

En este punto, parece que los morados ya han conseguido imponerse a Calviño, puesto que la vicepresidenta primera ya anunció que: "Si en otoño recuperamos el nivel de empleo previo a la pandemia sería el momento para ver si podemos continuar con la senda de aumento del SMI".