02 de Agosto de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pere Aragonés en el Palau de la Generalitat.
Pere Aragonés en el Palau de la Generalitat.

Cataluña se estanca en el raca raca del "procés" mientras RTVE sale del suyo

En la tierra de Pere Aragonés todo sigue igual, pero en la radiotelevisión pública el nuevo presidente ha llegado con la guadaña dispuesto a pasar página de la funesta época de Mateo.

| Antonio Martín Beaumont España

 

Vivimos permanentemente enganchados al "procés" del independentismo en Cataluña. Son ya demasiados años en un permanente salto al vacío. La clase política es allí como un niño mal educado que siempre busca que todos los demás vivan pendientes de sus caprichos. Y esto es muy cansino.

Así, como suena: estoy harto de Cataluña. Dirán, lo sé, que es muy injusto decir esto, que es una parte más de España que merece atención, que entre los catalanes hay una mayoría de personas, no independentistas, que tienen todo el derecho a ser defendidos por el Estado español... Y no me cabe la menor duda.

Pero tampoco tengo dudas de que los primeros que deben dar los pasos necesarios para ayudarse a sí mismos son los propios catalanes, y cada vez que votan agravan su conflicto eterno. Así que me declaro insumiso catalán.

No diré que nunca más voy a escribir o hablar sobre el "procés": no podría hacerlo, porque profesionalmente me debo a la actualidad. Pero, al igual que la receta para curar a los niños caprichosos es dejar de prestarles atención, al independentismo catalán sería bueno no hacerle tanto caso.

Rufián, Junqueras, Puigdemont: ¿queréis cambiar la Constitución española? Pues ya sabéis, sacad los votos necesarios para hacerlo. Eso sí, mientras tanto, dejad de darnos la tabarra. España no puede permitirse perder tanta energía pendiente de una clase política adolescente antojadiza.

El pacto entre Bolaños y García Egea en RTVE

El nuevo presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero, está dando muestras de que no le tiembla el pulso. Su anuncio de que pondrá fin al programa de Jesús Cintora Las Cosas Claras es muy llamativo, pero no lo único. También ha relevado al director de informativos, Enric Hernández, y otras tres direcciones: TVE, RNE y la de Comunicación.

 

A primera vista, así como pintando con brocha gorda, se diría que la guerra PSOE-Podemos ha llegado al ente público y que la pata socialista del Gobierno busca acabar con la redacción paralela montada por los de Pablo Iglesias. Pero hay mucho más.

El pacto sellado entre La Moncloa, con Félix Bolaños a la cabeza, y Génova, representada por Teodoro Garcia Egea, ha permitido sobre todo poner al frente de la radio y la televisión públicas a una persona con perfil intelectual alejado del sectarismo, que solamente quiere poner el foco en sacar de la UCI a unos medios que son de todos los españoles y habían perdido toda la credibilidad por su partidismo.

Estaremos atentos a la pantalla, pero pintan bien los nuevos nombres de Pérez Tornero: Mamen de Cerro, Miguel Ángel Idógoras, María Eizaguirre y Marta Torralvo.

El “capitalismo filantrópico” de Bill Gates

Acaba de llegarme un nuevo libro que ha escrito Carlos Astiz para la editorial Libros Libres: Bill Gates. Reset! Vacunas, aborto y control social. El título lo dice todo. Un alegato que busca explicar muchas de las cosas que vivimos.

Carlos Astiz junto a la portada de su último libro.

 

Astiz es un periodista de raza muy experimentado. Fue miembro del equipo fundacional de los Informativos de Canal + y, luego, de CNN +, y ha sido decano de la Facultad de Comunicación y Humanidades de la Universidad Europea.

La obra es interesantísima y ya desde la contraportada avisa al lector de lo que se va encontrar: “El Gran Reinicio no es una conspiranoia de algunos dementes. Es la agenda de Davos, de la ONU y su 2030 que marca el calendario de este proceso. Es el Nuevo Orden Mundial que llevan años persiguiendo y la Covid 19 les ha abierto una gran oportunidad, como ellos mismos confiesan”.

Después de su libro de 2020, que fue todo un éxito, El proyecto Soros y la alianza entre la izquierda y el gran capital, Carlos Astiz destripa ahora las intenciones de otro de esos personajes poderosos, Bill Gates, que desde su atalaya de “capitalismo filantrópico” aspira a reconfigurar nuestro mundo según sus deseos, arramblando para ello con costumbres y formas de vida muy arraigadas y sacrificando incluso, si es preciso, derechos y libertades.