| 27 de Enero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Los 13 alimentos más caros del planeta

Existe un mercado gastronómico de lujo en el que se pagan cantidades astronómicas por productos muy escasos y exclusivos

| Begoña Tormo Gastronomía

En los últimos meses, la cesta de la compra se ha disparado. Productos básicos, como el aceite, la harina, la pasta, o los huevos, han incrementado sus precios hasta niveles nunca vistos. Pero, mientras los pobres mortales hacemos malabarismos para llegar a fin de mes comiendo, hay un mercado del lujo gastronómico en el que ciertos consumidores están dispuestos a pagar cantidades exorbitadas por productos únicos, muy escasos... y muchas veces, absurdos. Repasamos 13 de los más curiosos que existen en el planeta. 

1 CAVIAR BLANCO (30.000€/kg)

Todos sabemos que las huevas de esturión son uno de los productos más exclusivos del mundo. Es cierto que los precios del caviar descendieron después de que, en 2006, la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (conocida como CITES, por sus siglas en inglés), prohibiera el comercio de las huevas de esturiones salvajes, y empezara a florecer un mercado de "caviar de cultivo", procedente de criaderos. Sin embargo, sigue siendo un producto muy caro. Uno de los más codiciados, el Beluga, puede encontrarse por unos 3.000€ el kilo, pero, según el Libro Guinness de los Récords, el caviar más caro del mundo es el Almas, por el que se pueden llegar a pagar más de 30.000 euros por un kilo. La particularidad que tiene es que procede de un esturión albino, de entre 60 y 100 años, que habita en el sur del Mar Caspio.

2 AZAFRÁN (10.000€/kg)

El azafrán es la especia más cara del mundo, con un precio que suele oscilar entre los 5.000 y los 10.000 euros por un kilo, dependiendo de la calidad y del país en donde se adquiera. Su altísimo precio se debe a varios motivos. Para empezar, son necesarias entre 150.000 y 200.000 flores para obtener un solo kilo de este producto (que recordamos, son los estigmas de la llamada "flor del azafrán"). Además, se trata de un trabajo que no se puede mecanizar, y, por tanto, se realiza completamente a mano (se calcula que cada gramo de azafrán requiere de unas 40 horas de trabajo). A pesar de su precio, es un producto muy popular en nuestro país, ya que, además de ser productores, es suficiente muy poca cantidad para aromatizar y dar color a un guiso. De hecho, un solo gramo de azafrán puede servir para elaborar 4 ó 5 paellas.  

3 TRUFA BLANCA (6.000€/kg)

Si el principal atractivo de la trufa es su aroma, el mayor inconveniente es su precio. La más cara, es la llamada trufa blanca de Alba (Tuber magnatum Pico), originaria de Italia, y por la que, dependiendo de la temporada y el país en donde la compremos, podemos llegar a pagar hasta 5.000€ el kilo. En España, se suele usar la trufa negra (Tuber melanosporum), también de magnífica calidad, pero que se da aquí, y por la que se suelen pagar, dependiendo del tamaño o la calidad, unos 1.000 o 1.500 euros. Existen otras variedades, como la trufa de verano (Tuber aestivium), o la trufa de otoño (Tuber uncinatum), cuyo precio y calidad son sensiblemente inferiores. Pero, como decíamos, si hablamos de valoración, el record histórico es para una trufa blanca de 950 g por la que se pagó en noviembre de este mismo año la asombrosa cantidad de 184.000€. Es decir: 193.684€ el kilo. 

4 ANGULAS (1.500€/kg)

Las angulas son el ejemplo claro de que no todos los productos caros lo han sido siempre. Y de que su sobreexplotación, y por tanto su escasez, las ha convertido en algo prohibitivo para la mayor parte de la población. Sin embargo, en los años 60, se pescaban sin demasiada dificultad en muchas de las rías y estuarios de España. De hecho, eran tan abundantes, que en muchos lugares se llegaron a usar para alimentar al ganado o como abono. En la actualidad, el panorama es bien distinto, y estos alevines de anguila (son los únicos alevines que se pueden pescar legalmente), son considerados un auténtico lujo gastronómico por el que se pagan cantidades astronómicas, especialmente en la época navideña, cuando pueden alcanzar en algunos puntos los 5.000€ el kilo. 

5 QUESO PULE DE BURRA (1.000€/kg)

Un alimento tan habitual como el queso puede convertirse, dependiendo de las circunstancias, en un producto apto sólo para los bolsillos más pudientes. Es lo que ocurre con el "pule", un queso que se produce exclusivamente en una pequeña población serbia llamada Sremska Mitrovica. Su particularidad radica en que está elaborado a partir de leche de burra de una raza muy concreta de la que apenas quedan unos miles de ejemplares en el mundo. Por si fuera poco, son necesarios 15 animales para obtener un litro de leche, y 25 litros de leche para poder elaborar un kilo de queso, por lo que, quien quiera darse el capricho lo tendrá que pagar caro. Sin embargo, no hace falta irse a los Balcanes para tener que pagar una "millonada" por un queso. En el Certamen del Queso de Cabrales que tiene lugar cada año en Asturias, la subasta del queso ganador se suele saldar con importantes cantidades. En 2019, por ejemplo, un hostelero pagó 20.500€ por un queso que acabó inscrito en el Libro Guinness de los récords como el más caro del mundo, aunque hay que señalar que el motivo de esta sorprendente cifra tiene que ver más con intereses publicitarios que por el queso en sí, ya que la misma quesería vende el resto de la partida por un precio "normal", que en el caso del Cabrales suele rondar los 20€ el kilo. 

6 HONGOS MATSUTAKE (3.000€/kg)

Si pensabas que los famosos Boletus edulis son un producto caro, es porque no conoces los hongos "matsutake". Estas setas se dan en varios países del mundo, como Japón, China, Corea, Suecia o Finlandia, pero una "enfermedad" en los árboles bajo los que suele crecer en Japón, el pino rojo o japonés, ha diezmado su producción en los últimos años, lo que, junto a la dificultad de su recolección, lo ha convertido en un producto escaso, y por tanto, mucho más caro. En este país asiático, por ejemplo, se llegan a pagar 3.000€/kg por los primeros ejemplares de la temporada, aunque también es cierto que se pueden encontrar en el mercado matsutakes importados de otros países productores por un precio relativamente más asequible: unos 90 ó 100€ el kilo. Para los japoneses, su sabor ligeramente especiado es una auténtica delicia, que sólo suele disfrutarse en los restaurantes más exclusivos. 

7 MELÓN YUBARI KING (10.000€/ud)

Otro "manjar" por el que los japoneses pueden llegar a pagar auténticas fortunas es el melón "Yubari King". No deja de ser un melón (Cucumis melo), por muy dulce y jugosa que resulte esa variedad, pero su exclusividad viene dada por las especiales particularidades de su cultivo, ya que crece en unos terrenos ricos en cenizas volcánicas de la isla de Hokkaido, bajo unas condiciones muy concretas de temperatura y humedad que los apenas 150 productores certificados existentes vigilan constantemente hasta su cosecha (obviamente, manual). El caso es que los japoneses, acostumbrados a pagar la escasa fruta que producen a precio de oro, llegan a gastar unos 10.000€ por una sola pieza. No es de extrañar que sus semillas se guarden en cámaras acorazadas. 

8 SANDÍA DENSUKE (2.400€)

Comparadas con los melones, las sandías "Densuke", que se producen en la misma isla de Hokkaido, pueden resultar hasta baratas, pero a un español medio le chirriarían los dientes si tuviera que pagar por esta típica fruta estival los 2.400€ que tuvo que desembolsar el ganador de la última subasta anual de esta variedad. Obviamente, el resto de ejemplares no cuesta lo mismo, pero lo habitual es que las 10.000 sandías que se producen anualmente en la isla se paguen a unos 200€ la pieza. Quienes la han probado aseguran que su sabor y dulzura son incomparables. 

9 BUEY DE KOBE (450€/kg)

Seguimos en el país del sol naciente, porque los japoneses son un auténtico filón para este tema. Allí, al parecer, no les tiembla el pulso al pagar el kilo de carne a 450€. Evidentemente, no hablamos de cualquier carne. Aunque en los últimos años se ha extendido muchísimo la cría de la raza "Wagyu" en muchos países del mundo, incluido el nuestro, los japoneses afinan mucho a la hora de comer carne, y valoran por encima de todas la que procede de vacas vírgenes o machos castrados de la variante Tajima, de la raza Japanese Black (y linaje puro), y criados y sacrificados en la prefectura de Hyogo (cuya capital es Kobe). Además de cumplir todos esos requisitos, la carne debe tener una infiltración grasa de, al menos, un 6% y presentar unas determinadas cualidades de veteado, color y brillo. Sin embargo, no es la única carne prohibitiva del planeta. En Francia, un ganadero llamado Alexandre Polmard, ostenta el récord de precio al vender los chuletones de sus vacas de raza Blonde de Aquitania a 3.000€ la pieza. 

10 PATATAS LA BONNOTTE (500€/kg)

No salimos de Francia, porque en el país galo se encuentran las patatas más caras del planeta. Concretamente en la isla de las mimosas (L´Ille aux mimosas), en pleno océano Atlántico es donde se cultiva esta variedad, conocida como "La Bonotte". Se trata de una patata de muy escasa producción (cómo no), de pequeño tamaño, piel fina y carne amarillenta. Al parecer, la cercanía al mar y el hecho de que la tierra en la que crecen se fertilice con algas otorga a estos tubérculos un sutil sabor salino, que es muy apreciado por los gourmets. Tanto, que las aproximadamente 100 toneladas que se producen cada año se agotan prácticamente al inicio de la temporada, que es muy corta, y tiene lugar en primavera. 

11 MIEL TURCA DE ELVISH (5.000€/KG)

Una pequeña ciudad de Turquía llamada Artvín ostenta el "honor" de producir la miel más cara del mundo. El motivo de su altísimo precio (5.000€/kg) está en su producción totalmente natural, y es que la mano del hombre no interviene en ningún momento, excepto, claro está, en su recolección. Las abejas llevan a cabo su labor en una cueva y los "apicultores" se limitan a recogerla. El descubrimiento de este tesoro gastronómico tuvo lugar por casualidad en el año 2009, y, de los 18 kilos de miel que los dos curiosos excursionistas encontraron, uno se vendió en la bolsa de valores de Francia por la increíble suma de 45.000€. Un año más tarde, una empresa farmacéutica china (a esta miel se le atribuyen propiedades medicinales extraordinarias) compró otro kilo de esta miel por 28.000€. 

12 ABALÓN (2.000€/KG)

Volvemos a Asia para descubrir uno de los mariscos más apreciados en China. Se trata del abalón, un molusco con una sola y llamativa concha azulada que, sin embargo, se cotiza por su carne. Curiosamente, es un bicho que, cuando se cocina, necesita cocciones muy prolongadas para ablandar su carne (que puede asemejarse en textura a la del pulpo), pero sus adeptos adoran su delicado sabor (similar al de una vieira) y están dispuestos a pagar por ellos pequeñas fortunas. Hasta 2.000€ por un kilo en muchos mercados asiáticos. En España, en donde se conoce también como "oreja de mar" se cultiva en Galicia, y, aunque no llega a esos precios, está también considerado como el marisco más exclusivo. 

13 ATÚN ROJO (2.700.000€ por un atún)

La lista de productos del mar para los que hace falta una situación económica desahogada es bastante amplia. Comer una pequeña porción de pez globo, o "fugu" para los japoneses, puede costar más de 90€ en alguno de los exclusivos restaurantes nipones que lo preparan (con una licencia especial, y después de años de estudio y práctica), pero, volviendo a las famosas subastas de producto, el récord absoluto se lo lleva un atún rojo que fue vendido en enero de 2019 por la impresionante suma de 2.700.000€. Más de dos millones y medio de euros por un solo pez que, eso sí, pesaba 278 kilos (echando cuentas, sale a unos 9.700 euros). Hay que decir que no procedía de ninguna almadraba española, como cabría pensar, sino que fue capturado en aguas japonesas. El comprador fue un empresario nipón, llamado Kiyoshi Kiyomura, dueño de una conocida cadena de restaurantes, y que ya se había hecho con otros ejemplares en subastas anteriores por sumas que superaban en todos los casos el millón de euros.