| 24 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Nadia Calviño. Le acecha el "caso Beedigital".
Nadia Calviño. Le acecha el "caso Beedigital".

Cinco empresas, tres en Luxemburgo, ocultan al inversor del marido de Calviño

Las sucesivas sociedades interpuestas llevan al fondo opaco luxemburgués matriz de la "cazaayudas" de Economía que dirige el esposo de la vicepresidenta primera.

| Francisco Mercado Investigación


Para llegar al dueño último de Beedigital, empresa cazaayudas del ministerio de Asuntos Económicos que dirige el marido de su titular, Nadia Calviño, hay que recorrer cuatro sociedades interpuestas: dos españolas y dos luxemburguesas, que confluyen finalmente en una quinta empresa del Ducado.

Un fondo opaco, sin cuentas, sin auditoría, y casi sin impuestos. Es el amo empresarial del negocio usado en España para captar y cobrar ayudas que reparte la vicepresidenta y que dirige su esposo, Ignacio Manrique de Lara.

Lo relevante no es sólo que el marido de la vicepresidenta primera tenga un patrón oculto. Significa que un accionariado invisible está recibiendo ayudas públicas en Luxemburgo de Asuntos Económicos. Eso impide despejar eventuales vínculos o conflictos de intereses con el matrimonio Calviño.

 

En todo caso, la ayuda se está prestando a un empresario anónimo. Y esto rompe toda la jurisprudencia contractual del Estado. ¿Y si el accionista fuera un perseguido por la justicia, un traficante de armas, un mafioso ruso, un peón del emérito o de Luis Bárcenas? ¿Cómo puede juzgar el ministerio de Calviño la idoneidad de un empresario que desconoce?

Y para colmo reside en Luxemburgo. ¿El fin de los fondos de la Unión Europea que reparte la vicepresidenta es reactivar la economía española o la luxemburguesa?

Beedigital, que tiene como directivo a Ignacio Manrique de Lara (esposo de la número dos de Pedro Sánchez, registra como primera sociedad dominante a la firma española Páginas Amarillas Soluciones Digitales.

 

El objeto de la matriz de Beedigital: " Identificar, buscar y negociar oportunidades de inversión (…)"

 

A 31 de marzo de 2021, el total del capital estaba en manos del accionista único: Carracosta. Pero esta firma, a su vez, decía estar bajo el control de una sociedad luxemburguesa: Beelux, sociedad de responsabilidad limitada.

No en vano, en el libro de actas de Carracosta, Fernando Prada decía ser en septiembre de 2020 el “representante del socio único Beelux, titular de la totalidad de las participaciones sociales que integran el capital de Carracosta”.

Esto impulsa un nuevo a interrogante sobre quién el es dueño último de un negocio, Beedigital, que se anuncia para digitalizar empresas en España al calor del programa Kit Digital de 3.000 millones de euros de fondos de la UE. Esto requiere el permiso de Asuntos Económicos, ministerio que gobierna la vicepresidenta y esposa del directivo de esa firma digital, y que además reparte tales subvenciones.

 

Nadia Calviño, este martes, junto al jubilado que ha impulsado una campaña sobre el trato de la banca a los mayores.

 

Y este carné de agente digitalizador le permite a Beedigital no sólo quedarse con la ayuda concedida al empresario beneficiario, sino facturarle cualquier otro coste no subvencionable como su asesoría para solicitar, tramitar y obtener tales ayudas, algo que también ofrece la firma del marido de Calviño. Por eso es clave despejar las dudas sobre sus dueños luxemburgueses.

¿De quién es Beelux? El 70% de las acciones es de la luxemburguesa MCP I. Y el 30% restante es de la española Evolvere Capital.

Evolvere Capital es una “firma de inversiones, de propiedad mayoritaria de su equipo directivo, enfocada en la adquisición de empresas medianas con ventajas competitivas fuertes y sostenibles, que cuentan con múltiples oportunidades de crecimiento y creación de valor”. En dicho equipo figura Ignacio Arrieta, administrador único de la sociedad. Antes de cofundar Evolvere Capital, era socio en Investindustrial, el fondo de capital privado más grande del sur de Europa.

Tiene una amplia experiencia en el ciclo completo de las inversiones de capital privado, incluyendo MBOs (adquisición de empresas por sus directivos), financiación de adquisiciones, y sindicación de coinversiones, estando involucrado activamente en transacciones con un valor agregado superior a los 2.000 millones de dólares. También fue Vicepresidente del Grupo de Productos de Crédito del Bank of America, analista en Oddo Securities, y auditor en Arthur Andersen.

 

 

Pero hay un dato relevante en su biografía que conduce nuevamente al rostro más visible de Beedigital, el marido de Calviño. Ha sido miembro de la junta directiva de Inaer, Panda Security, Logic Control, e IPSCA. Casualmente, Ignacio Manrique de Lara, esposo de la vicepresidenta, trabajó cinco años en Panda Security.

Pero, retornemos a la pista luxemburguesa sobre el control final de la empresa que caza ayudas de Economía en España. Es decir, volvamos a MCP I. No en vano, controla el 70% de las acciones del escaparate final, Beedigital, la firma que dirige el esposo de Calviño. ¿De quién es MCP I.?

MCP I. se constituyó el 12 de septiembre de 2014 como sociedad de responsabilidad de acuerdo con la Ley de Luxemburgo del 10 de agosto de 1915, cuyo 100% del capital social está suscrito por MCP P.C. Y aquí por fin aparece el fondo opaco luxemburgués, quinta empresa vinculada al negocio conocido como Beedigital, donde pueden conocerse sus directivos, pero no el detalle de sus accionistas.

 

Para llegar al dueño último de Beedigital, empresa cazaayudas del ministerio de Asuntos Económicos que dirige el marido de su titular, Nadia Calviño, hay que recorrer cuatro sociedades interpuestas: dos españolas y dos luxemburguesas, que confluyen finalmente en una quinta empresa del ducado.

Los vínculos entre la primera y última empresa luxemburguesa no sólo son accionariales, sino de flujos de dinero. Beelux abona a MCP P.C., el fondo opaco matriz, “gastos pagados en nombre de la empresa”. Esto demuestra la coordinación de acción entre empresas comerciales y otra que supuestamente sólo es un fondo de inversión, y, por lo tanto, sólo le correspondería cobrar dividendos. No hay cuentas del fondo opaco. No la hay desde que se fundó en 2014. Es su privilegio legal: la opacidad en socios y cifras.

Por eso hay que buscar su rostro en las cuentas de su antesala, MCP I., de la que posee el 100% de acciones. Y esta firma posee unos poderosos activos fijos: 171 millones. En 2020 transfirió 215.000 euros de prima de acciones a su accionista único, el fondo opaco, correspondientes al ejercicio anterior. 2019 fue un buen año, con unos beneficios de 234.000 euros.

Pero 2020, año de la pandemia, lo convirtió en 25 millones de pérdidas. El pago suponía el 0,336% de los préstamos acordados por su compañero de negocios. Y es que al partnership, al compañero de negocios, le debía más de 170 millones de euros.

Esto da idea del dinero que se mueve en el origen opaco del ovillo luxemburgués que desemboca en la pantalla Beedigital que capta y cobra ayudas de Calviño.