televisión española
Festival de insultos en TVE contra los villancicos de Hakuna: de "secta" y "pijos" a "ultras" en prime time
Javier Ruiz y Sarah Santaolalla se dedican a descalificar al grupo de música católica y provocan la reacción contraria: "TelePedro hablando de Hakuna como si fuera Al-Qaeda, sois una máquina de hacer votantes de derechas"

Sarah Santaolalla en TVE insultando al grupo Hakuna
La radiotelevisión pública española -o mejor dicho, sanchista- volvió a exhibir su sectarismo ideológico con la actuación del grupo de música católica Hakuna en la Puerta del Sol de Madrid, donde interpretaron villancicos en pleno ambiente navideño, desatando una auténtica campaña de descalificaciones desde varios programas de TVE, con insultos, etiquetas políticas y un tono más propio del activismo que del servicio público. El concierto de Hakuna, al que asistieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, fue suficiente para activar todas las alarmas en la televisión pública. Lo que para miles de asistentes fue una celebración navideña más, para determinados presentadores y tertulianos de TVE como Sarah Sanataolalla o su novio Javier Ruiz se convirtió en una amenaza ideológica que merecía ser señalada y estigmatizada.
En el programa Directo al Grano, la opina de todo sin saber de nada Sarah Santaolalla -colocada en TVE por su novio Javier Ruiz- calificó sin tapujos a Hakuna de “secta” y acusó al grupo de “intentar convencer a los jóvenes de lo que hacen estos cuatro pijos que tienen la vida resuelta”. Todo ello mientras el rótulo del programa los etiquetaba directamente como “ultras”, sin matices ni contrapunto alguno, y sin que nadie en plató cuestionara semejante señalamiento.
La ofensiva no terminó ahí. En Mañaneros 360, Javier Ruiz -novio de Sarah Santaolalla- dedicó un especial al fenómeno Hakuna en el que se les definió como “ultracatólicos”, se puso el foco en la venta de merchandising -como si eso fuera un escándalo- y se deslizó la idea de que detrás del grupo hay algo más que música y villancicos sino un plan ideológico perverso. Una cobertura extraordinaria para un coro navideño, pero curiosamente inexistente cuando otros colectivos ideológicos o culturales ocupan espacios públicos.
Las redes sociales no tardaron en reaccionar al tratamiento dispensado por TVE por personajes como Javier Ruiz y Sarah Santaolalla. “TelePedro hablando de Hakuna como si fuera Al-Qaeda”, ironizaba un usuario. “Cantando Los peces en el río. Qué escándalo”, escribía el diputado del PP, Edu Carazo. Muchos recordaban que cuando actúan grupos afines a la izquierda radical o se organizan conciertos con mensajes políticos explícitos, la televisión pública guarda un escrupuloso silencio. Otros mensajes apuntaban directamente a la hipocresía editorial de la cadena: “Cuando cantan grupos proetarras no hacéis ni un solo especial” o “un grupo católico cantando en Navidad. Paren las rotativas que se hunde el mundo. Patéticos hasta el hastío”. Comentarios que reflejan el hartazgo de una parte de la audiencia ante una TVE cada vez más percibida como un instrumento ideológico.