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María Jesús Montero se traga su chulería: de burlarse de bajar impuestos a aprobarlas en sólo 10 días
"El PP no nos va a sorprender, siempre plantean rebajas fiscales, no tienen ninguna idea innovadora", despreciaba la vicepresidenta y ministra de Hacienda que ahora quiere incluir la rebaja del IVA de los combustibles

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero
La política española tiene memoria corta… pero hemeroteca larga. Y en apenas diez días, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha pasado de ridiculizar las bajadas de impuestos a aprobarlas desde el propio Gobierno. Donde antes había ironía, ahora hay decreto. Donde antes había burla, ahora hay urgencia.
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Hace solo diez días, la vicepresidenta y ministra de Hacienda despachaba las propuestas del PP con un diagnóstico claro y despectivo: “El PP no nos va a sorprender, siempre plantean rebajas fiscales, no tienen ninguna idea innovadora”. Un clásico del argumentario del PSOE: bajar impuestos es simple, poco imaginativo y no beneficia. El problema es que, apenas una semana después, el propio Gobierno de Pedro Sánchez ha incluido rebajas fiscales en su paquete anticrisis, concretamente en el IVA de los combustibles. Es decir, lo que era una mala idea para María Jesús Montero… ahora resulta imprescindible para paliar los efectos de la guerra de Irán.
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El giro no es ideológico, es práctico. La presión económica derivada del contexto internacional ha obligado al Gobierno de Sánchez a tomar medidas rápidas para contener el impacto en los bolsillos. Y entre esas medidas aparece precisamente aquello que se despreciaba: bajar impuestos para aliviar costes. Un cambio que deja en una posición incómoda a María Jesús Montero, obligada a defender ahora lo que hace unos días criticaba sin matices. En política, los discursos duran lo que tarda la realidad en desmentirlos. Y en este caso, han sido diez días. El tiempo suficiente para que la vicepresidenta y ministra de Hacienda pase de dar lecciones sobre lo que no se debe hacer a querer ponerlo en el BOE.