Tensión judicial
García Ortiz juega su última carta: sostiene que se vulneraron sus derechos mientras la Fiscalía recurre su condena ante el Constitucional
La Fiscalía recurre al incidente de nulidad para abrir la vía al Constitucional, pese a que el Supremo descarta vulneraciones y avala una condena histórica al exfiscal general

Álvaro García Ortiz
La Fiscalía ha activado un nuevo movimiento en el caso del exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, solicitando la anulación de la condena impuesta por el Tribunal Supremo. Todo ello en línea con la tesis de la defensa, que insiste en que durante el proceso se vulneraron derechos fundamentales.
El paso dado no es menor. Se trata de un incidente de nulidad, una vía excepcional que permite intentar revertir una sentencia firme alegando la lesión de derechos constitucionales. Este trámite resulta imprescindible antes de acudir al Tribunal Constitucional mediante un recurso de amparo.
La maniobra, sin embargo, ha generado incomodidad en ámbitos jurídicos, al considerar llamativo que el propio Ministerio Público respalde la estrategia de quien fue su máximo responsable en un caso que afecta directamente a la credibilidad de la institución.
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La condena
El origen del conflicto se encuentra en la sentencia del Tribunal Supremo que condenó a García Ortiz por un delito de revelación de secretos. El alto tribunal consideró probado que difundió información confidencial relacionada con un procedimiento judicial, lo que derivó en una pena de inhabilitación y sanciones económicas.
La resolución supuso un hito sin precedentes: por primera vez, un fiscal general del Estado en ejercicio era condenado, con el consiguiente impacto en la imagen de imparcialidad del Ministerio Fiscal.
Pese a los intentos por revertir la situación, el Tribunal Supremo ya rechazó anular la condena. Los magistrados sostienen que no se han vulnerado derechos fundamentales, sino que las alegaciones de la defensa responden a discrepancias con la valoración de las pruebas y la interpretación jurídica del caso.
Este rechazo no cierra la vía judicial. Al contrario, permite ahora acudir al Tribunal Constitucional, que será el encargado de determinar si, como sostiene la defensa, se produjo una vulneración de derechos durante el proceso.
El caso llega así a su fase decisiva. La decisión del Constitucional no solo marcará el futuro de García Ortiz, sino que también tendrá consecuencias sobre la percepción de independencia del Ministerio Fiscal y los límites de responsabilidad de los altos cargos del Estado.