Tal día como hoy

El 3 de agosto de 2023: así comenzó la investigación que llevó a la condena de Daniel Sancho por matar a Edwin Arrieta
La denuncia por la desaparición de Edwin Arrieta parecía, en un primer momento, el inicio de una búsqueda rutinaria. Sin embargo, el hallazgo de restos humanos en un vertedero de Koh Phangan transformó el caso en una investigación criminal que dio la vuelta al mundo. Así se desarrollaron las primeras horas de un proceso que acabaría con la condena a cadena perpetua de Daniel Sancho en Tailandia.
El 3 de agosto de 2023, la tranquilidad de la isla tailandesa de Koh Phangan se vio alterada por una investigación que, con el paso de las horas, adquiriría repercusión internacional. Ese día, Daniel Sancho acudió a una comisaría local para denunciar la desaparición del cirujano colombiano Edwin Arrieta, con quien había viajado a Tailandia. Aseguró desconocer su paradero y solicitó ayuda para localizarlo.
Mientras la denuncia comenzaba a tramitarse, el hallazgo de restos humanos en un vertedero de la isla cambió por completo el rumbo de la investigación. Fueron unos trabajadores quienes dieron aviso a las autoridades tras encontrar varias bolsas que contenían restos humanos. La coincidencia temporal entre ambos hechos llevó a la policía a centrar sus primeras pesquisas en la relación entre el denunciante y la persona desaparecida.
Con el avance de la investigación, los agentes recopilaron una serie de indicios que incrementaron las sospechas sobre Daniel Sancho. Entre ellos figuraban las imágenes de las cámaras de seguridad que lo mostraban comprando, en los días previos, cuchillos, bolsas de basura, guantes y productos de limpieza, además de varias lesiones y cortes que presentaba en su cuerpo cuando fue interrogado.
Según la reconstrucción realizada posteriormente por la policía y respaldada por la sentencia judicial, el homicidio de Edwin Arrieta se había producido la noche del 2 de agosto en el alojamiento donde ambos se hospedaban. Tras su muerte, el cuerpo fue descuartizado y sus restos fueron distribuidos entre un vertedero y distintas zonas del mar con el objetivo de dificultar su localización.
La investigación iniciada aquel 3 de agosto culminó dos días después con la detención de Daniel Sancho. Un año más tarde, en agosto de 2024, un tribunal de Tailandia lo declaró culpable del asesinato premeditado de Edwin Arrieta y lo condenó a cadena perpetua, poniendo fin a la fase judicial de un caso que mantuvo la atención de la opinión pública internacional durante meses.