El BOE declara el Pazo de Meirás lugar de memoria democrática: así fue su historia ligada a Franco y Pardo Bazán
El Pazo de Meirás ya forma parte oficialmente de los lugares de memoria democrática. El BOE repasa la historia de un inmueble marcado por la figura de Emilia Pardo Bazán, la dictadura franquista y un proceso de adquisición que, según la resolución, estuvo acompañado de coacciones, apropiaciones y represión.
Pazo de Meirás
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la declaración del Pazo de Meirás, en Sada (A Coruña), como lugar de memoria democrática, al considerar que se trata de "uno de los espacios más significativos para comprender la historia contemporánea de Galicia y de España".
La resolución vincula la historia del inmueble con dos figuras y realidades de enorme relevancia y muy diferente significado: la escritora Emilia Pardo Bazán, una de las grandes autoras de la literatura española contemporánea, y la dictadura franquista, que convirtió el pazo en uno de sus principales símbolos de poder.
El BOE recuerda que durante la II República Meirás quedó relacionado con sectores políticos y sociales contrarios al nuevo régimen democrático y fue escenario de conflictos agrarios que reflejaban las fuertes tensiones sociales y políticas de aquellos años.
La resolución también señala que algunos miembros de la familia participaron en conspiraciones antirrepublicanas relacionadas con los procesos golpistas de 1932 y 1936. Por ello, considera que el pazo se convirtió en un escenario representativo de las fracturas políticas que precedieron a la Guerra de España.
La adquisición del Pazo de Meirás para Franco
La historia del inmueble dio un giro durante la Guerra Civil. El 3 de marzo de 1938 se constituyó la denominada 'Junta Pro-Pazo del Caudillo', integrada por el gobernador civil de A Coruña y distintas autoridades provinciales y locales.
El objetivo era adquirir el Pazo de Meirás para entregárselo a Francisco Franco. Según recoge ahora el BOE, la operación se financió mediante aportaciones forzosas impuestas a ayuntamientos, funcionarios y particulares en un contexto marcado por la represión y la coacción política.
Durante el acondicionamiento del pazo también se ampliaron sus terrenos mediante procedimientos que, según la resolución, implicaron técnicas represivas y coactivas para desposeer a propietarios de fincas colindantes.
El BOE alude además a la apropiación de recursos tanto públicos como privados, entre ellos piezas de carácter religioso y artístico, como estatuas románicas, pilas bautismales y tapices.
Un símbolo del poder franquista
El Pazo de Meirás se convirtió posteriormente en residencia oficial de verano de Franco. Esa utilización, según la resolución publicada por el BOE, le otorgó una dimensión política y simbólica que trascendía su condición de residencia privada.
El inmueble pasó a representar la naturaleza del régimen franquista y su estructura de poder, al tiempo que tuvo un impacto directo en la vida local y provincial, incluida la creación y consolidación de redes vinculadas al poder franquista.
La abogada del Estado entrega las llaves del Pazo de Meirás
Por todo ello, el Gobierno considera que la trayectoria del Pazo de Meirás justifica su reconocimiento como lugar de memoria democrática.
El Pazo de Meirás pasó a manos del Estado en 2020
La declaración llega casi seis años después de que el Estado obtuviera la totalidad de los bienes reclamados judicialmente. El proceso para recuperar el inmueble comenzó con una demanda presentada por la Abogacía del Estado.
El 2 de septiembre de 2020, el Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña determinó que el Pazo de Meirás era propiedad del Estado y declaró nula y sin efecto la donación personal realizada a Franco y posteriormente vinculada a su familia.
Dos meses después se ejecutó la sentencia y, desde el 10 de diciembre de 2020, el pazo dejó de estar en manos de la familia Franco para incorporarse al patrimonio estatal.
Pazo de Meirás.
La decisión fue posteriormente confirmada por la Audiencia Provincial de A Coruña el 12 de febrero de 2021. Más tarde, el 7 de noviembre de 2024, el Juzgado de Primera Instancia número 70 de Madrid otorgó a la Administración General del Estado la totalidad de los bienes reclamados.
Ahora, con su declaración oficial como lugar de memoria democrática, el Pazo de Meirás suma un nuevo capítulo a una historia que atraviesa la literatura española, la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y la recuperación del patrimonio público.