Pedro propone y la Justicia dispone

Pedro Sánchez, junto a María Jesús Montero y Cristina Narbona.
Siempre hay que atender al refranero español que en muchas ocasiones describe perfectamente la realidad en la que vivimos. Así pues la acción política diseñada por Pedro Sánchez este verano en el palacio de “La Mareta”, en compañía de Zapatero y Salvador Illa ha naufragado a la primera de cambio.
Así Sánchez diseñó una entrada del curso político levantando la bandera palestina, con la vuelta ciclista a España como inicio y la asamblea de la ONU y su gira americana como culmen. Todo ello planificado al milímetro para recuperar la iniciativa política que descarriló antes del verano con los escándalos de prostitución, corrupción, saunas familiares y desencuentros con sus socios que caracterizaron los meses de junio y julio.
En el plan diseñado fueron partícipes Zapatero e Illa los cuales se comprometieron a aplacar a Puigdemont y pacificar los plenos del Congreso y así garantizar que brillara en España el debate de Palestina y levantar a las huestes de la extrema izquierda, bastante alicaídas últimamente.
Pero Pedro propuso y la Justicia dispuso, cambiando el devenir político y dibujándose un escenario que no estaba en las previsiones de la hoja de ruta diseñada en las cómodas hamacas de las playas de Lanzarote. Del debate sobre Palestina se ha pasado al debate sobre las pulseras de protección de mujeres maltratadas compradas en catálogos de Aliexpress, y de “estamos en el lado correcto de la historia”, frase repetida con supremacismo por parte de la izquierda, se ha pasado a “estamos en el banquillo de los Juzgados por culpa de unos jueces fachas”.
Tampoco el plan diseñado para ablandar a los socios parlamentarios lo han conseguido Salvador Illa y Zapatero, que a pesar de la foto del primero y la reunión en Bruselas del segundo, ambos teniendo como interlocutor a Puigdemont, no han logrado pacificar nada, incluso ha sido contraproducente puesto que ha despertado los celos y las discusiones entre el resto de socios.
Así hemos visto como el enfrentamiento entre Junts y Podemos sube en decibelios, como ERC se está cabreando por el protagonismo que se da al fugado, y como dentro de Sumar estallan las costuras entre los partidos coaligados, provocando la pérdida de votaciones del Gobierno en el pleno del Congreso. Eso sí, se mantiene la sumisión del PNV y el descaro de Bildu, que son los aliados más fieles de Sánchez.
El trimestre político ha saltado por los aires también por el calendario Judicial que afecta al corazón familiar y político de Sánchez, que pensaba que la bandera Palestina taparía las resoluciones judiciales. En el plan gestado en “la Mareta” no se previó que la Justicia puede ser lenta pero llega paso a paso, así ya se ha conformado el tribunal que va a juzgar al Fiscal General del Estado, se va a iniciar un juicio con jurado para enjuiciar a la “pentaimputada” Begoña Gómez arrastrando a su empleada-asesora-amiga que le hacía trabajos privados pero solo “un poquito”, y al lenguaraz Delegado del Gobierno en Madrid, además David Sánchez también va a ser juzgado en Badajoz junto al líder socialista extremeño.
Mientras tanto se está a la espera de los próximos informes de la UCO que pueden ser demoledores y pueden apuntar a una financiación ilegal del PSOE, a parte de un enriquecimiento personal de dirigentes socialistas. Todo ello va a provocar una situación que va a volver a poner a la defensiva al Gobierno y al socialismo, y sobre todo va a poner a prueba las costuras de los partidos que gravitan, con mayor o menor intensidad, alrededor de Sánchez, como ya estamos viendo en los plenos del Congreso de los Diputados.
Lo peor de este escenario es haber podido comprobar como tres ministerios conocían desde hace meses el escándalo de la desprotección de las mujeres maltratadas, lo cual está poniendo muy nervioso al Gobierno. Una muestra de dicho nerviosismo es la frase repetida por los ministros y portavoces socialistas “ninguna mujer ha muerto por culpa de los fallos de las pulseras”, evidentemente esta frase es indecente y pone de manifiesto el desprecio y la violencia institucional de este Gobierno con respecto a las mujeres que han denunciado el miedo y su desprotección , que ha desmoronado el eslogan de “socialismo y feminismo”, ya muy desprestigiado por las conversaciones sobre prostitución de altos dirigentes socialistas.
Pedro Sánchez diseñó una hoja de ruta y el día a día de este mes de septiembre le ha impuesto una realidad que no había previsto, y el mes de octubre se presenta aún más complicado. Por eso Sánchez debería hacer más caso al refranero popular y recordar que “el hombre propone y Dios dispone”, aunque en este caso el que ha dispuesto otra situación ha sido la Justicia y próximamente la UCO sin poder desdeñar otras variables que se entrecrucen como ha sido su falso feminismo y un juicio en el Tribunal del Jurado