Severa orden del Rey Felipe: a partir de hoy ‘mano de hierro’ con Leonor y Sofía
El jefe del Estado, que ejerce también de padre, endurece las normas en Zarzuela en un capítulo especial que afecta también a la Princesa y a la Infanta.

La Familia Real, en la visita del Papa a Madrid el 7 de junio.
Felipe VI ha decidido reforzar uno de los principios que ha marcado su reinado desde la proclamación de 2014: la máxima transparencia en todo aquello que rodea a la institución. Pero la última decisión del Monarca va un paso más allá y afecta directamente a sus propias hijas. La Princesa Leonor y la Infanta Sofía deberán someterse desde ahora a las mismas estrictas normas que ya rigen para los Reyes en materia de regalos institucionales.
La medida ha llamado especialmente la atención dentro de Zarzuela. Según ha podido saber ESdiario de fuentes próximas a Palacio, la orden personal de Felipe VI ha sorprendido incluso entre quienes conocen el funcionamiento habitual de la Casa del Rey, ya que supone aplicar "mano de hierro" también a Leonor y Sofía en un aspecto que hasta ahora tenía un desarrollo mucho más limitado debido a su edad y a su menor actividad institucional.
Cuenta también Monarquía Confidencial que explica que la nueva normativa obliga igualmente a las dos hijas de los Reyes a declarar todos los regalos que reciban en el ejercicio de sus funciones institucionales. La medida forma parte del compromiso de la Corona con la transparencia y responde a la voluntad de evitar cualquier duda sobre los obsequios que reciben los miembros de la Familia Real durante sus actos oficiales.
La decisión no es un mero trámite administrativo. Desde hace años, la Casa del Rey publica periódicamente el listado de regalos institucionales recibidos por Felipe VI y la Reina Letizia, una práctica poco habitual entre las monarquías europeas y que el actual Rey convirtió en uno de los símbolos de la renovación de la institución tras su llegada al trono.
Ahora esa exigencia alcanza plenamente a Leonor y Sofía, coincidiendo además con el creciente protagonismo institucional de ambas. Especialmente el de la Princesa de Asturias, cuyo calendario oficial aumenta progresivamente conforme avanza su formación militar y se acerca el momento de asumir mayores responsabilidades como futura jefa del Estado.
En Zarzuela consideran que la ejemplaridad debe comenzar desde el primer día. Precisamente por ello, Felipe VI habría querido dejar claro que no existen excepciones dentro de la propia Familia Real. La transparencia, sostienen las fuentes consultadas, debe aplicarse con idéntico rigor al Rey, a la Reina y también a las dos jóvenes que representan el futuro de la institución.
La publicación anual de estos obsequios permite conocer con detalle qué recibe cada miembro de la Familia Real durante viajes oficiales, audiencias o actos institucionales. Desde libros y obras de artesanía hasta objetos conmemorativos o productos representativos de distintas regiones, todos ellos quedan inventariados y sometidos a las normas internas de la Casa del Rey.
La decisión adquiere además un valor simbólico. Leonor y Sofía han dejado atrás la etapa de la infancia y cada vez participan con mayor frecuencia en actos oficiales. La heredera ya representa a España en compromisos de enorme relevancia institucional, mientras que la Infanta comienza igualmente a asumir una presencia pública más constante.
Felipe VI parece decidido a que ambas interioricen desde el principio el nivel de exigencia que conlleva formar parte de la Corona. No solo deberán cumplir con una agenda institucional cada vez más intensa, sino también someterse a los mismos criterios de control, transparencia y rendición de cuentas que el resto de miembros de la Familia Real.
La medida encaja plenamente en la línea marcada por el Monarca desde el inicio de su reinado, cuando impulsó profundas reformas internas para reforzar la imagen de una institución más moderna y sometida a mayores mecanismos de control. En los últimos años, la publicación de las cuentas de la Casa del Rey, la regulación de los regalos institucionales o los códigos de conducta internos han formado parte de esa estrategia.