| 08 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo

La previsible llegada de Feijóo a Génova obliga a Sánchez a adaptar sus ataques

El presidente gallego, favorito por lo barones del PP para liderar la formación tras la “guerra interna”, tendrá que buscar la fórmula para mantenerse en el centro sin despreciar a Vox

| Esther Jaén España

Esther_Jaen

Más allá de desearle lo mejor en lo personal a su rival en los últimos cuatro años, Pablo Casado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su entorno estudian ya la figura del que será su nuevo rival, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo: los pros y los contras de ese político de larga trayectoria y amplio espectro de potenciales votantes, que dejó pasar su tren una vez y al que los populares van a aupar -esta vez con el tren en marcha-  no sólo para poner orden en el PP tras su particular “guerra civil", sino para asumir la candidatura de los populares a la presidencia del Gobierno.

Como se recoge en los Estatutos del PP “El Presidente Nacional del Partido Popular, elegido por el Congreso, será el candidato del Partido a la Presidencia del Gobierno”. Nadie en el PP duda de que será Feijóo quien se enfrente a Sánchez en las próximas elecciones generales, así como tampoco en el PSOE. 

Desde el entorno de Sánchez, niegan que el presidente esté acariciando el botón del adelanto electoral para pillar con el pie cambiado al PP. No, por lo menos, en este momento, antes de ver cómo enfrenta Feijóo esta nueva etapa del PP y cómo enfrenta sus propias contradicciones, en tanto que líder nacional, fuera de su Galicia natal, que tan bien conoce, con la que tan bien se ha mimetizado en los últimos años. 

Los socios del Gobierno, que en los primeros compases del descalabro del liderazgo de Casado, temieron por su propio destino, ante la posibilidad de que Pedro Sánchez anunciase un adelanto electoral, respiran ahora más tranquilos, según han trasladado a ESdiario fuentes de la formación morada, aunque siguen mirando de reojo al presidente del Gobierno. 

Están convencidos de que el presidente Sánchez no es un alma caritativa, sino que ha echado cuentas y es tanto lo se necesitan los unos a los otros, que no van a hacerse daño con un adelanto electoral que, si bien podría colocar en cabeza al PSOE, no le concedería mayoría suficiente ni de lejos, con la merma de Unidas Podemos. Los socios extra gubernamentales, de Bildu y ERC tampoco ven elecciones en el corto plazo y todo apunta que Sánchez va a dedicarse a estudiar los puntos fuertes y los flancos más débiles de Feijóo. 

“Lo que han sido sus puntos fuertes en Galicia -asegura un dirigente socialista a ESdiario- pueden convertirse en un foco de problemas para Feijóo, como su trato a la lengua gallega, a la que ha convertido en “requisito obligatorio” para ser profesor en su Comunidad… Hasta ahora en el PP hacían la vista gorda, pero… ¿Qué va a hacer ahora? ¿Aplicar su política al conjunto de España, cambiar su discurso en Cataluña, Baleares…? ¿Y cómo se lo explica a sus bases?”. 

"Los puntos fuertes de Feijóo pasan por ser un moderado, que puede mover a buena parte del electorado de centro que en otros tiempos se volcó hacia Ciudadanos, pero si mira al centro, dejará campo libre para Vox".

Apunta también esta misma fuente que Feijóo ha mantenido a raya a Vox en Galicia, pero en el conjunto de España es ya demasiado tarde para intentar neutralizar al partido de Santiago Abascal, del que necesitaría el apoyo para poder gobernar, casi con toda probabilidad. Y esa es otra contradicción: Feijóo – en contra de lo que reportan los socialistas gallegos, pero a quienes no ha hecho demasiado caso Pedro Sánchez- pasa por ser un moderado, que puede mover a buena parte del electorado de centro que en otros tiempos se volcó hacia Ciudadanos, pero si mira al centro, dejará campo libre para Vox por el espacio de la derecha más ultra, cabreada y decidida a no aflojar. Y, una vez más, en el más optimista de los supuestos, tendrá que entenderse con ellos si quiere gobernar.

Desde el PSOE preparan ya una serie de actuaciones para tomar la temperatura a Feijóo, el moderado. Fuentes gubernamentales aseguran que volverán a intentar retomar la renovación del CGPJ antes de que finalice la legislatura y también tratarán de poner sobre la mesa del líder gallego el espinoso asunto de la renovación de la Financiación Autonómica, en el que Feijóo se había pronunciado y alineado con buena parte de las autonomías que constituyen la España vaciada y que se consideran infrafinanciadas.

¿Mantendrá Feijóo sus tesis en calidad de líder del PP? ¿Y cómo lo aceptarán el resto de barones, que aspiran a defender sus propios intereses o asumen que, en materia de financiación autonómica, es preferible hacer la guerra por su cuenta? Esas son algunas de las incógnitas que el PSOE aspira a obligar a Feijóo a desvelar en el corto plazo. A partir de ahí, Sánchez reescribirá su guión.