| 02 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Ferreras no consigue 'revivir' a Sánchez que sigue hundido entre la audiencia

La entrevista que el periodista de La Sexta realizó al presidente no tuvo el éxito esperado, sino que Sánchez sigue cayendo, no solo en las encuestas, sino también en espectadores.

| A. J. Medios

Pedro Sánchez se sentó este jueves frente a Antonio Ferreras con el acuerdo entre PSOE y PP para renovar los órganos constitucionales aún caliente y con unos presupuestos recien presentados. Sin embargo, el presidente del Gobierno no consigue levantar en vuelo. Mientras las encuestas dicen que Sánchez cada vez está más hundido, las cifras de audiencia lo corroboran: los espectadores prefiern ver a David Summers en El Hormiguero que al Jefe del Ejecutivo.

De hecho, la opción más vista por los españoles este jueves fue precisamente el programa conducido por Pablo Motos, con 2.205.000 millones de personas, mientras que la entrevista al presidente solo congregó a 1.518.000  millones.

 Un dato sintomático que sigue demostrando la falta de apoyo popular de Sánchez, que además, tampoco consiguió superar a la entrevista realizada por Carlos Franganillo en TVE al líder del PP, Pablo Casado hace apenas 10 días.

Casado concitó la atención de 1.639.000 televidentes,  al sumar las audiencias simultáneas del Telediario segunda edición y del Canal 24 horas, que emitieron los dos encuentros a la vez. Además, si se tiene como referencia la última charla entre Franganillo y el propio Sánchez, el presidente sigue saliendo mal parado,  pues éste sumó 1.578.000, cifra similar a la de espectadores de La Sexta.

Sánchez pide explicaciones a Juan Carlos I

Pero al margen de la audiencia, que sigue demostrando la bajada de popularidad del jefe del Ejecutivo, éste aprovechó la entrevista para exigir al Rey Juan Carlos I explicaciones por  las informaciones "perturbadoras" que se han conocido de sus actividades económicas, y ha garantizado que no se le va a tratar con "favoritismo".

Además, evitó aclarar si fue él quien autorizó la entrada en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, e insistió en que el Ejecutivo "cumplió a rajatabla con la legalidad democrática". "Hicimos lo que hicimos y lo hicimos bien", ha remachado, mostrando su confianza en que la Justicia les "dé la razón".

Junto a ello, metió a Iván Redondo en el mismo paquete de los ministros y altos cargos del Gobierno cesados en la remodelación del Ejecutivo que llevó a cabo en el mes de julio, lo que contrasta con lo que su exjefe de Gabinete viene afirmando desde entonces y es que fue él mismo quien tomó la decisión de irse.

El presidente admitió que, desde que su asesor salió de Moncloa no ha vuelto a hablar con él, aunque aseguró que solo tiene palabras de agradecimiento,  aunque, eso sí, quiso dejar claro que "el equipo necesitaba renovarse".

"La señora Ayuso viene confrontando con el Gobierno en todo. Si yo digo 'a', ella dice 'b', y si yo digo 'b', ella dice 'a'. Pero bueno, esta es una estrategia electoral"

Además, el presidente del Gobierno aprovechó para seguir cargando contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, después de que ésta denunciara el "robo " que suponen las cuentas públicas para la región que preside.

"La señora Ayuso viene confrontando con el Gobierno en todo. Si yo digo 'a', ella dice 'b', y si yo digo 'b', ella dice 'a'. Pero bueno, esta es una estrategia electoral. Ella sabe que el Gobierno está apostando por Madrid", ha defendido. Asimismo, ha manifestado que le gustaría que, alguna vez, "aunque sea una vez", Díaz Ayuso pueda "colaborar con el Gobierno en beneficio de los madrileños".

Por otra parte, preguntado sobre si logrará el apoyo de ERC para sacar adelante las cuentas públicas, ante las reticencias que los independentistas han planteado por ahora, Sánchez ha asegurado que se le "antoja difícil" que una formación "progresista" no apoye unos Presupuestos que son "progresistas de manual".