El caso más extremo de la DGT: el radar de Jaén que ha pasado de 2 a más de 24.000 multas en un año
En la A-4, a la altura de Bailén, un radar fijo pasó de estar prácticamente inactivo en 2023 a convertirse en uno de los más sancionadores de España en 2024.

Tramo de carretera en Jaén, donde un radar de la A-4 ha multiplicado sus sanciones de forma espectacular en 2024.
El dato es tan llamativo como real: en 2023 apenas se registraron 2 sanciones en el radar del kilómetro 245 de la A-4 (Jaén) y, en 2024, esa cifra se disparó hasta 24.189 denuncias. Un crecimiento descomunal, superior al 12.000 %, (según el estudio de AEA) que convierte este punto en el ejemplo más extremo del incremento de multas en España. y que se suma a Andalucía recibe una de cada tres multas de radar en España: concentra casi el 28% de todas las multas, con 959.592 denuncias
Este fenómeno se enmarca en un contexto más amplio: Andalucía es la comunidad con mayor vigilancia de radares, ya que en 2024 concentró 959.592 denuncias, lo que equivale a casi el 28 % de todas las multas del país. Es decir, una de cada tres sanciones de radar en España se impone en carreteras andaluzas, con el dispositivo de Jaén como emblema de esa tendencia.
Motor
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Patricia de la Torre
La A-4, un corredor clave hacia Andalucía
La A-4, conocida como la Autovía del Sur, es una de las arterias más transitadas del país. Une Madrid con Sevilla y Cádiz, siendo la principal vía de acceso a Andalucía.
El radar está ubicado en el km 245, en el término municipal de Bailén, un punto estratégico porque allí confluyen la A-4 con otras carreteras nacionales y autonómicas, convirtiendo la zona en un nudo de comunicación fundamental. Bailén es, de hecho, un enclave histórico en la red viaria española: muchos vehículos que se dirigen hacia Córdoba, Granada, Jaén capital o incluso la Costa del Sol pasan por este tramo.
¿Qué explica este salto en sanciones?
Varias razones pueden explicar el cambio radical en la actividad del radar. Una de las más probables es que en 2023 el dispositivo estuviera inactivo o con incidencias técnicas, lo que explicaría las apenas dos denuncias registradas ese año. También es posible que se hayan producido ajustes en los límites de velocidad o en la señalización del tramo, reduciendo el margen de tolerancia para los conductores.
El impacto en vacaciones
El caso del radar de Bailén es especialmente relevante en verano. Miles de conductores que se dirigen hacia las costas andaluzas (ya sea a la Costa del Sol, la Costa de la Luz o el litoral almeriense) atraviesan este punto sin ser conscientes de la intensidad del control.
Un exceso de velocidad mínimo puede convertirse en una multa segura. La DGT recuerda que los radares están pensados para reducir la siniestralidad y que el respeto a los límites es clave para evitar sanciones y accidentes.