ESdiario

Zapatero desarma el sanchismo; Yolanda Díaz apoya los Presupuestos

En Junts guardan silencio sobre las consecuencias para la continuidad del Ejecutivo cuando Puigdemont regrese a la actividad política: ¿seguirá reclamando elecciones “de boquilla” o se sumará a una moción de censura?

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro SánchezHumberto Bilbao / Europa Press

Ricardo Martín
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Mientras el expresidente Rodriguez Zapatero busca una explicación creíble a sus joyas (1.300.000 euros, según Ansorena), en el PSOE dan por hecho que ZP se caerá de los carteles de campaña en las elecciones previstas para 2027, dejando huérfano al sanchismo de su icono principal, que será sustituido por el ministro de Transportes, Óscar Puente.

Las polémicas decisiones del juez Peinado sobre la retirada del pasaporte a Beñoga Gómez y la obligación de comparecer quincenalmente en sede judicial son la demostración palpable de que Sánchez sigue teniendo “baraka”, y que el próximo Comité Federal del PSOE, convocado para el próximo fin de semana, se convertirá en un aquelarre a favor del “líder” y una confirmación del relato victimista de los socialistas ante la ofensiva mediático-judicial.

El Comité Federal del PSOE está convocado hace tiempo para abrir el proceso de primarias en el que se elegirán candidatos a las municipales y autonómicas de 2027, pero esta importante cuestión -que está abriendo en canal al PSOE en los territorios- quedará opacada por la necesidad de Sánchez de verse aclamado por los dirigentes que componen el máximo órgano decisorio del PSOE entre congresos, mayoritariamente sanchistas.

Los errores del juez Peinado, afeados por sectores claramente afines a la derecha, como sindicatos policiales, medios periodísticos y asociaciones judiciales, ponen en bandeja a Sánchez salir momentáneamente del agujero en el que le había metido ZP, profundizado por la pulcra actuación del instructor del “caso Plus Ultra”, el juez Calama, que agua el relato de una trama judicial contra el Gobierno y el PSOE.

La consecuencia de la ofensiva de Peinado sobre Begoña Gómez ha sido una agitación masiva de la izquierda, que trabaja con el propósito de convocar a la ciudadanía a movilizaciones contra las “tramas” que, supuestamente, están utilizándose para echar a Sánchez de La Moncloa.

Hace meses que en las agrupaciones socialistas y en la cúpula de Sumar se busca el momento adecuado para lanzar una gran movilización contra esas “tramas”, a las que incluso ministros del Ejecutivo se refieren constantemente, motivando los reproches de la presidente del CGPJ al Gobierno y al Partido Socialista.

Aunque el sanchismo vive horas bajas, resurge cada vez que se producen decisiones como la del juez Peinado, o fracasan operaciones políticas como la moción de censura, que ponen en evidencia la capacidad del líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, para atar el consenso de la Cámara en la convocatoria de una moción de censura ganadora.

Los numerosos casos de corrupción de la cúpula socialista y el espectáculo de dirigentes como Ábalos, Cerdán o Leire Díez han provocado la desafección del electorado socialista, hasta el punto de que, internamente, se trabaja con la hipótesis de que en el ciclo electoral de 2027 el PSOE podría quedarse en el entorno del 20% de apoyo, abriéndose así una reconfiguración de la izquierda española que a día de hoy nadie se atreve a visualizar.

Con la vuelta de Puigdemont en septiembre los PGE se estiran

Mientras Rodriguez Zapatero ha dejado desarmado al “sanchismo”, la única figura política dispuesta a rescatar a Pedro Sánchez es la líder de Sumar, Yolanda Diaz, amortizada políticamente, pero obsesionada por estirar la legislatura a toda costa, apoyando la presentación de unos PGE con los que Sánchez responde al PNV: “o PGE o elecciones ya”.

Aunque nuevos sumandos en el “frente judicial” del PSOE podrían precipitar el abandono definitivo de sus socios parlamentarios, hay una fecha determinante para el final de la Legislatura (o no...). Se trata de la llegada de Puigdemont a España en septiembre, tras el pronunciamiento favorable del TJUE a su amnistía el próximo 16 de julio.

Junts mantiene el cortejo al PP, dando alas a una futura colaboración cuando se produzca el relevo en el Gobierno de España; aunque, en realidad, Junts pretende convencer a Feijoo de que el Partido Popular no la “monte” cuando el Gobierno –siguiendo el pronunciamiento favorable del Constitucional- haga efectiva la amnistía al fugado el próximo otoño.

En Junts guardan silencio sobre las consecuencias para la continuidad del Ejecutivo cuando su líder regrese a la actividad política sin intermediarios y actúe “en abierto”: ¿seguirá Junts reclamando elecciones “de boquilla”, o se sumará a una moción de censura para forzar un adelanto electoral que pueda frenar las opciones de Silvia Orriols en territorio catalán?

El independentismo en masa prepara una Díada “histórica” el 11 de septiembre, con la pretensión de reverdecer los laureles de 2012. Si Puigdemont logra ponerse al frente del secesionismo, Junts tendrá vía libre para adoptar decisiones estratégicas para participar en una moción de censura con el PP o aprobarle unos “micropresupuestos” a Sánchez.

Tras la insinuación deL presidente del Gobierno de que si no ve opciones de aprobar los PGE convocará elecciones, las fuerzas políticas -incluido el PSOE- especulan con una convocatoria de generales en diciembre de 2026. Claro que el escenario preferido de Sánchez sigue siendo mantener las autonómicas y municipales en mayo de 2027 y convocar las generales en julio. El presidente socialista siempre juega “a corto”, pensando más en los errores ajenos que en los éxitos propios. 

Si Peinado naufraga y Begoña Gómez se salva; si David Sénchez sale bien parado del juicio pendiente en Extremadura... Sánchez habrá soltado lastre, pero el futuro judicial del PSOE - pendiente de un auto del juez Ismael Moreno de la Audiencia Nacional- puede sentenciar su carrera política antes de que la oposición se ponga de acuerdo en una moción de censura, presentada para convocar elecciones generales en 2026, con un electorado que previsiblemente no apoyará la “marca” PSOE en futuras contiendas electorales

tracking