marlaska, cada vez más cerca de una posible imputación
Todos los caminos llevan... a Marlaska en el banquillo: uno de sus hombres de confianza en la Guardia Civil le mete en serios apuros
Manuel Llamas, DAO de la Guardia Civil, confirma que recibió llamadas tanto de la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, como del ministro de Interior por la inclusión de un correo de Begoña Gómez en un informe de la UCO. Un episodio que apunta a una clara injerencia política.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas.
Parece verdaderamente difícil que el ministerio del Interior y la persona que lo dirige desde hace 8 años consigan salir de rositas con todo lo que está saliendo a la luz. Declaración tras declaración, informe tras informe, todos los caminos llevan al mismo lugar: una posible imputación de Fernando Grande-Marlaska. Una de sus subordinadas más directa, la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, declara en menos de 24 horas. Y el posiblemente ministro más señalado de toda la era Sánchez podría tener el mismo destino.
Marlaska vuelve a quedar bajo el foco judicial tras la declaración prestada este jueves por el ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, en la Audiencia Nacional. El mando investigado en el denominado 'caso Leire ha' reconocido ante el juez Santiago Pedraz que Grande-Marlaska se puso en contacto con él, de manera directa por vía telefónica, para pedir explicaciones sobre la aparición de un correo electrónico de Begoña Gómez en un informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) dentro de la investigación que afectaba a David Sánchez.
Según el relato ofrecido por Llamas, la secuencia comenzó la mañana del 29 de noviembre de 2024. Antes de la llamada del ministro, recibió otra de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, interesándose por el mismo asunto: por qué ese correo figuraba en el informe remitido por la UCO.
Tras esa conversación, el entonces DAO ha explicado que contactó con el jefe de Policía Judicial de la Guardia Civil, el general Alfonso López Malo, para exigirle una explicación. La respuesta que recibió, sin embargo, le resultó insuficiente y poco después llegó esa llamada del propio Marlaska para volver a plantearle la misma cuestión.

Mercedes González y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska
A raíz de ambas conversaciones, Llamas reclamó un informe detallado sobre lo sucedido. Apenas cinco días después, el 4 de diciembre de 2024, ordenó abrir una investigación interna sobre la actuación de la UCO para esclarecer por qué ese correo había sido incorporado al informe. El asunto se cerró con una "propuesta de amonestación" para los investigadores. Es decir, cinco días después de las llamadas de la Directora y del Ministro, los investigadores recibieron un toque de atención en forma de propuesta de amonestación.
El relato del ex DAO deja a Interior contra las cuerdas: juristas ven una posible injerencia en la investigación
Es aquí donde está el quid de la cuestión. La declaración de Llamas ha reabierto el debate sobre los límites de la actuación del Ministerio del Interior cuando una investigación está siendo desarrollada por la Policía Judicial bajo la dirección de un juez.
Precisamente esa es la cuestión sobre la que ha advertido la abogada Emilia Zaballos en una entrevista a ESdiario TV. Esta abogada considera que, de confirmarse el relato efectuado en sede judicial, la actuación descrita resulta incompatible con el funcionamiento ordinario de una investigación judicial y podría meter en serios problemas a Marlaska.
Zaballos ha explicado que, cuando existe una instrucción abierta, la Policía Judicial depende exclusivamente del juez encargado del procedimiento y que cualquier petición de información, aclaración o instrucción debe canalizarse a través del órgano judicial. En su opinión, ni el Ministerio del Interior ni ningún responsable político deberían intervenir "ni de forma directa ni siquiera en apariencia" en actuaciones que están bajo control judicial.
La letrada ha sostenido además que una actuación de ese tipo supondría una injerencia en una investigación en marcha. "Todas las instrucciones, aclaraciones o matizaciones que se quieran hacer llegar a la Policía Judicial tienen que ser vía autorización judicial y no de forma directa", ha dicho, insistiendo en que cualquier otra actuación puede comprometer la independencia con la que deben desarrollarse las diligencias.
A juicio de Zaballos, si el contenido de la declaración del ex DAO termina ratificándose durante la instrucción, el comportamiento descrito podría interpretarse como un intento de interferir en el trabajo de la Justicia. La abogada ha señalado que la separación entre el poder político y las investigaciones dirigidas por los jueces constituye una garantía esencial del Estado de Derecho y ha advertido de que actuaciones de esta naturaleza "dañan las instituciones" y cuestionan la independencia judicial.
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La comparecencia de Manuel Llamas deja ahora sobre la mesa un episodio especialmente delicado para el Ministerio del Interior, ya que sitúa al propio Marlaska interesándose directamente por el contenido de un informe elaborado por la UCO mientras la investigación permanecía bajo la dirección de la autoridad judicial. De confirmarse esa secuencia durante la instrucción, el debate sobre los límites de la actuación del poder político respecto de la Policía Judicial volverá a ocupar un lugar central en la causa.
Manuel Llamas, un hombre de la estricta confianza de Marlaska, puede haberle metido en un lío "sin querer"
El ex DAO ha comparecido durante cerca de dos horas y media ante el juez Santiago Pedraz. Intervención en la que, además de lo contando anteriormente, ha negado en todo momento que haya presionado a mandos del cuerpo para interferir en investigaciones que afecten a miembros del Gobierno o del PSOE. Es decir, ha rechazado tajantemente que ordenase "ponerse de perfil" a los investigadores de la causa de David Sánchez, tal y como aseguró el exjefe de la UCO Rafael Yuste.
Esa idea, la de intentar desvincular a los altos mandos de la Guardia Civil de presuntas presiones a la UCO en los casos que afectan al Gobierno y el PSOE, es la que ha intentado defender en todo momento. Sin embargo, se podría que decir que sin querer ha podido meter en un buen lío a Marlaska confirmando esa llamada que apunta de manera inequívoca a una clara intervención desde Interior cuando se trata de un caso que lo lleva el juez y, por lo tanto, solo el juez puede pedir explicaciones sobre la investigación. Y, para añadir más sal en la herida, estamos hablando de uno de los hombres de la máxima confianza del ministro.
Esa condición se empezó a forjar de manera especial en 2020, en plena tormenta institucional por el polémico cese del coronel Diego Pérez de los Cobos después de negarse a informar al Ministerio del Interior sobre el desarrollo de una investigación judicial reservada como era la del 8-M. Tras la dimisión en bloque de la cúpula operativa que se opuso a las intenciones de Interior, Marlaska y su equipo recurrieron a Llamas para pacificar y controlar el cuerpo, nombrándolo jefe del Gabinete Técnico de la Dirección General de la Guardia Civil.
Desde ese puesto clave Llamas ejerció de enlace directo entre la cúpula militar y la entonces directora civil, María Gámez, ganándose la fidelidad del ala política del Ministerio en el momento más crítico del mandato del ministro. Como recompensa a esa lealtad y sintonía, Interior impulsó de forma decidida su carrera en los años siguientes mediante ascensos estratégicos. En junio de 2021, bajo el amparo directo de Marlaska, fue promovido al rango de Teniente General y situado al frente del Mando de Personal, un área de extrema sensibilidad desde la que se gestionan los destinos y la estructura interna de la institución.
Su blindaje definitivo se consolidó en julio de 2023, cuando el Gobierno lo ratificó en la alta cúpula operativa justo antes de las elecciones generales para asegurar la continuidad de un mando afín, sirviendo como antesala perfecta para su posterior nombramiento como máximo jefe del cuerpo (DAO) en diciembre de ese mismo año.