Fiabilidad de la justicia italiana frente a Juana Rivas
Juana Rivas declara en el juicio por la presunta sustracción de sus hijos.
Siempre he estado con lo justo y en contra de la manipulación y deformación de la realidad. Si se trata de menores, estas actitudes causan un gran daño que se suma al fanatismo social y a todo un circo mediático y televisivo que parece haberlo vivido todo y adoptar el papel de Juana Rivas, que cometió un grave delito de sustracción internacional de menores y fue apoyada por el mismísimo Pedro Sánchez.
Yo, que he hablado con Francesco Arcuri en numerosas ocasiones, sé que es un hombre de paz que sufrió al ser lapidado por toda una sociedad y medios, mientras se encumbraba la mentira y un claro caso de alienación parental por parte de una madre. Los equipos psicosociales italianos no mienten y hay que respetar su profesionalidad y la afirmación del progreso y equilibrio del menor en su colegio y su hábitat.
El menor no quería venir a España en vacaciones, sino que su madre fuese a Italia, y a los equipos psicológicos dijo que su madre les decía que hablasen mal de su padre. La semana próxima tendrá que entregar al menor a su padre. Ha tardado demasiado y ha desequilibrado la vida normal del menor. La que no quiere volver a Italia es Juana Rivas, por egoísmo y daño a su ex pareja.
Francesco sentía adoración por sus hijos y se preocupaba y lloraba en silencio cuando ya estaban acostados, pero lo que hablamos queda en la privacidad y muy lejos del circo mediático español. Siempre he luchado por la protección del menor y ello incluye ver los casos de alienación parental y manipulación por parte de uno de los progenitores. Más claro que el agua.
Atemorizar o conquistar al menor con concesiones y máximos en etapa de rebeldía, como es la adolescencia, es denunciable. Adentrar en la mente de un niño que su padre es un monstruo es gravísimo. A nivel mental, esta repetición de una idea acaba por instalarse en una mente moldeable, como es la infantil, que absorbe todo como una esponja.
Yo me pregunto si, cuando Juana fue a hacer terapias alternativas fuera del país, no le preocupó dejar a sus hijos con quien llama maltratador. Es evidente que algún desequilibrio sucedía en ella y se traduce en esta deformación de la realidad que ella sostiene y acaso se crea sus propias mentiras. Una madre deja volar en libertad a sus hijos y no los encarcela en su mundo.