Guardianes del vino, bodegueros que nacieron junto a una barrica
Borja Fadón
Hay personas que no eligen el vino, sino que nacen en él. Criados entre viñas, con el aroma de la vendimia impregnado en la memoria y las manos teñidas de mosto desde la infancia, estos nombres comparten un destino marcado por la tierra, la tradición y el instinto. En un país con miles de bodegas familiares, pocos logran mantener con éxito el pulso del legado y la innovación como lo hacen José y Javier Moro, Carolina Inaraja o María José López de Heredia. Historias distintas, unidas por una misma raíz: el vino como forma de vida.