| 17 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El presidente de Aragón, Javier Lambán, en una imagen de archivo.
El presidente de Aragón, Javier Lambán, en una imagen de archivo.

Lambán dice basta y se niega a ir de comparsa en las Olimpiadas independentistas

El presidente de Aragón da por rotas las negociaciones en torno a la candidatura conjunta para los Juegos de Invierno de 2030 por el empeño de la Generalitat en llamarlos Pirineus-Barcelona.

| ESdiario España

Javier Lambán se planta. El presidente de Aragón ha decidido abandonar la candidatura conjunta con Cataluña de los Juegos Olímpicos de Invierno 2030 ante los constantes desprecios de la Generalitat que preside Pere Aragonés

 

Lambán siempre fue escéptico respecto a las intenciones de Cataluña, pero el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, le convenció de los beneficios para su comunidad y le prometió que sería una candidatura en igualdad de condiciones: ni Cataluña más que Aragón, ni Aragón más que Cataluña. 

Ello después de que, en su reciente reunión en La Moncloa, Pedro Sánchez se comprometiera con el president a poner toda la carne en el asador para este proyecto, que en el pasado quedó paralizado por la pandemia y la inhabilitación de su antecesor, Quim Torra. Tras ese encuentro, la entonces portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ratificó ese compromiso. 

Pero el tiempo ha acabado dando la razón a Lambán. El detonante de la ruptura por parte del Ejecutivo de Aragón es la carta que Aragonés ha enviado al COE oficializando el interés de la Generalitat en presentar "la candidatura Pirineus-Barcelona para la organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2030".

En esa misiva no hay una sola mención a la comunidad vecina y coorganizadora. El president expone únicamente que esa oportunidad "debe ir de la mano del consenso social y territorial". Pero es que además Lambán ya había advertido en junio de que a cualquier precio, no: "Aragón no formará parte de una candidatura que se llame Pirineus-Barcelona", señaló entonces.

En vista de que la Generalitat catalana no solo no ha dado marcha atrás sino que ha seguido adelante haciendo oídos sordos, Lambán ha decidido romper la baraja ante tal "deslealtad". Hacia él y hacia el COE. Que una autonomía trate de monopolizar la iniciativa, y que el Gobierno no ponga impedimento, es un sinsentido, dicen en Zaragoza. 

No obstante deja la puerta abierta a que en el futuro la situación pueda reconducirse si Aragonés recapacita. Y ello pasa por que la candidatura, que no deja de ser la del Gobierno de España, haga mención "con toda claridad" a las dos comunidades donde se desarrollarían esas olimpiadas. 

Lambán nunca se ha caracterizado por sus titubeos con el independentismo catalán, todo lo contrario. Su firmeza le ha granjeado muchas antipatías entre la clase dirigente catalana, que pretende convertir Pirineus-Barcelona en una nueva plataforma propagandística del procés. Y por ahí no pasan los aragoneses.