El PP neutraliza la euforia de Sánchez con aguantar hasta 2027: "La situación es insostenible"
Por su parte, Pedro Sánchez cerró filas este lunes en torno a su Gobierno y descartó cualquier adelanto electoral o remodelación del Ejecutivo, reafirmando su intención de agotar la legislatura hasta 2027. Desde La Moncloa, defendió la continuidad de su proyecto y aseguró tener “energía” para seguir al frente del Gobierno.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
Pedro Sánchez utilizó este lunes el balance político del último año para fijar posición ante un contexto marcado por la presión política y mediática. Desde el Palacio de la Moncloa, el presidente del Gobierno descartó cualquier escenario de adelanto electoral o de remodelación del Ejecutivo y reafirmó su intención de agotar la legislatura hasta 2027, pese a los casos de corrupción que afectan al PSOE y a los escándalos relacionados con presuntos episodios de acoso sexual destapados en el partido.
El mensaje de Sánchez fue el de continuidad y determinación. Aseguró mantener “energía” para seguir al frente del Gobierno y defendió que la acción del Ejecutivo sigue siendo positiva para el país. “Este Gobierno le sienta bien a España; a los españoles les renta este Gobierno”, afirmó, en una intervención orientada a transmitir estabilidad institucional y cierre de filas en torno a su equipo ministerial.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa en la que ha hecho balance del curso político.
El presidente también quiso marcar distancia con el clima de confrontación política que, a su juicio, se arrastra desde hace tiempo. “Pese al ruido que evidentemente estamos viviendo desde hace años ya, no nos vamos a olvidar de a quiénes servimos y quiénes somos y lo que hemos logrado por las mujeres y el país”, sostuvo. En ese marco, se mostró dispuesto a asumir el desgaste personal que conlleva el cargo: “Si tenemos que aguantar campañas de acoso personal, lo haré”.
Con estas palabras, y en velado mensaje a su vicepresidenta Yolanda Díaz -que pidió hace unos días una crisis de Gobierno-, Sánchez dejó claro que no contempla cambios en el Consejo de Ministros y que confía en la hoja de ruta diseñada para la legislatura. “Mi voluntad firme es acabar la legislatura en 2027 y hacerlo con una hoja de ruta que desempeñan con éxito todos los ministros”, recalcó, cerrando la puerta a cualquier ajuste político inmediato dentro del Ejecutivo.
Los de Feijóo enmiendan el discurso eufórico de Sánchez
La lectura que hace el Partido Popular de esta situación es, sin embargo, radicalmente distinta. En la dirección nacional que lidera Alberto Núñez Feijóo consideran que el escenario descrito por el presidente del Gobierno es difícilmente sostenible. Fuentes del PP aseguran que la permanencia de Sánchez en el cargo depende exclusivamente del apoyo de sus socios parlamentarios, a los que acusan de anteponer sus intereses políticos a la gravedad de los escándalos conocidos.
Según estas fuentes, ni los casos de corrupción ni los escándalos de carácter sexual serían suficientes para provocar una ruptura del bloque de investidura, ya que, a su juicio, los socios del Gobierno no estarían dispuestos a renunciar a los beneficios obtenidos durante la legislatura. “Sánchez aguantará en el cargo todo lo que le permitan sus socios, que por mucho escándalo sexual o de corrupción que veamos, no se atreven a plantarse porque perderían todos los privilegios que les ha otorgado”, aseveran fuentes consultadas de la máxima solvencia del PP nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
En ese contexto, el PP admite que no existe certeza sobre si las elecciones se celebrarán en 2027 o antes, aunque subraya, eso sí, la necesidad de estar preparados para cualquier escenario.
En síntesis, desde Génova insisten en que la acumulación de polémicas está estrechando el margen de maniobra del Ejecutivo y debilitando la posición política del presidente. “La corrupción acorrala cada vez más al Gobierno, y la situación en la que está Pedro Sánchez cada vez es más insostenible”, aseguran, en contraste con el mensaje de fortaleza trasladado desde Moncloa.