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Bochorno del director de la DGT: Pere Navarro manda a la clase obrera a trabajar en taxi mientras él viaja con chófer
"¿Este tío se cree que somos ricos? Si quiere vamos en limusina a currar, madre mía este socialismo pijo es lo más anti clase obrera que existe, luego no entienden que arrase la derecha", desata la indignación la última de la Dirección General de Tráfico

El director general de Tráfico, Pere Navarro
Pere Navarro, el de las balizas, la ha vuelto a liar. Y, una vez más, ha confirmado que vive en un país distinto al del común de los mortales. El director de la DGT, cómodamente instalado en el asiento trasero de su coche oficial, ha decidido dar lecciones de movilidad a millones de trabajadores a los que, básicamente, les viene a decir esto: olvídate del coche y, si tienes prisa, cógete un taxi. Así, sin despeinarse.
Según Pere Navarro, al centro de las ciudades “no se va ni con diésel, ni con gasolina, ni con eléctrico”. No. Al centro se va en transporte público. Y si uno llega tarde al trabajo, pierde el tren o tiene una urgencia, siempre queda la alternativa ‘popular’ que propone el director de la DGT: “taxi, Uber o Cabify”. Un planteamiento que solo puede salir de alguien que no ha tenido que mirar el saldo de su cuenta antes de subirse a un taxi.
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La indignación con Pere Navarro no se ha hecho esperar. “¿Este tío se cree que somos ricos?”, se preguntan muchos trabajadores. “Si quiere vamos en limusina a currar”. Y no les falta razón. “Este es el socialismo pijo, el que predica austeridad desde el privilegio, el que demoniza el coche privado mientras disfruta de chófer, escolta y coche oficial pagado por todos”. El director de la DGT no solo expulsa el coche de combustión del centro de las ciudades. Ahora también expulsa el coche eléctrico, ese que durante años se vendió como la solución verde, moderna y responsable. Quien hizo el esfuerzo económico para comprarse uno pensando que tendría facilidades, hoy descubre que tampoco. El mensaje es claro: da igual lo que tengas, el coche sobra… salvo si eres del Gobierno del PSOE.
Las redes sociales han estallado contra el director de la DGT. “Pere Navarro va en coche oficial y con chófer y a ti, trabajador, te dice que vayas en bus o en taxi”. “Yo voy al centro como me sale de las narices”. “Qué manera de machacar a quien necesita el coche para ganarse la vida mientras este sinvergüenza decide desde su burbuja”. Incluso hay quien habla ya de una movilidad “al estilo 1984”, donde el ciudadano obedece y el dirigente se mueve sin límites. Porque ese es el fondo del asunto: no es ecología, es control. No es sostenibilidad, es ingeniería social. El coche no se elimina porque contamine, sino porque simboliza autonomía. Y la autonomía molesta a un modelo político del PSOE y de la izquierda que prefiere ciudadanos dependientes, obedientes y atrapados en un sistema que no han elegido. Luego se extrañan de que en los barrios obreros arrase la derecha.
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